A mucho sol y poca sombra

 

“El poder viene en respuesta a una necesidad, no a un deseo. Tienes que crear esa necesidad” – Goku. 

 

La única generación Z que conozco es la de aquellos valientes guerreros que combatieron a esos tiranos que se creyeron dueños de la tierra y el universo y con los cuales crecí viendo en la niñez, hablo de “Goku” y sus amigos combatiendo a Freazer, Cell o Majin Boo, los villanos en turno.

Esa quizá fue la única generación Z que vi luchar con pasión y no influenciada por nadie que estuviera detrás también queriendo ser dueños del mundo o el universo.

Dragon Ball, o “Goku” para muchos conocidos, es una caricatura basada en el manga del genio Akira Toriyama, que salió a la luz en 1986 y con la cual muchos crecimos al ser transmitida por la televisión volviéndose incluso una serie de culto.

Pero volviéndonos serios, la “generación Z”, esa que incluye a las personas nacidas en la década de 1990 y principios de la de 2010. Son nativos digitales, es decir, nacieron en una etapa en que la era digital ya estaba alrededor de ellas y aprendieron a manipularla,  se caracterizan por su familiaridad con la tecnología mantienen una creciente conciencia sobre la salud mental, el cambio climático y la búsqueda de flexibilidad en el mundo laboral, entre otras situaciones que suceden en su entorno y el bombardeo de información.

Teniendo esto como antecedente, es de llamar la atención que en el último año se ha conformado una serie de movimientos en más de una veintena de países relacionadas o haciendo relación a manifestaciones ligadas a la generación Z, en países como Nepal, Tailandia o Corea de Sur, teniendo como método de identificarse la bandera de otro manga, esta vez de la bandera  Jolly Roger de Luffy, con su calavera sonriente y sombrero de paja, se ha convertido en un emblema para movimientos juveniles de protesta en todo el mundo.

¿Por qué el uso de una bandera pirata para identificarse?

One Piece, que es una caricatura, aborda temas como la injusticia, la opresión, la esclavitud y la censura, que resuenan con las experiencias de los jóvenes en la vida real, para algunos, la bandera es una forma de unificar a los jóvenes en torno a una causa sin la necesidad de adherirse a una ideología política o sindical específica.

Sin embargo esto representa un riesgo latente, el unificarse o adherirse sin una ideología o consigna en común solo vuelve una falacia y pone en riesgo legitimas protestas a merced de grupos de poder que puedan financiar y manipular movimientos que vale la pena escuchar y poner atención, ya que existen porque volviendo a “Goku”, alguien que creó esa necesidad, alguien está ejerciendo el poder.

 

México no se ha quedado atrás.

Durante la semana pasada, en el centro del país sobre todo empezaron a, organizarse y salir a las calles jóvenes y no tanto a manifestarse, levantando la bandera del manga “Jolly Roger” y elevando la protesta para poder ser tomados en cuenta.

Sin embargo, lo que llama la atención por desgracia para los legítimos manifestantes y amantes de esta bandera, es que las consignas y protestas coincidentemente son los mismos a los impulsados, financiados y organizados por el multicreador de organizaciones y líder real de la oposición en México, Claudio X. así que yo preguntaría, ¿las protestas en México serian de la generación Z? O quizá ya fueron financiados e influenciados, a sabiendas o quizás no, por la “degeneración X”, por el líder de Mexicanos Primero contra la corrupción, financiero de las últimas campañas del PAN entre otras.

Quizá este empresario, de elite que hoy lucha para mantenerse como tal, como el líder de la elite, elitista, corrupta y que ha forjado durante décadas el cómo vive hoy una generación a la que financia y que promueve que se manifieste contra los gobiernos de la cuarta transformación culpándolos de situaciones con las que esta generación no está deacuerdo y que tienen legítimamente el derecho a manifestarse y a no estar conforme con las condiciones de trabajo, pensiones, jornadas laborales, vivienda, entre otras y que sin embargo, mucho de ello ha sido impulsado desde los grupos de poder financiados por el ya citado y que sin duda opera como un pirata, y que sin duda cabria en la cita de Luffy “¡Voy a ser el Rey de los Piratas!”, pero la gran diferencia radica en que Luffy un joven amante de la aventura, demuestra grandes habilidades así como un gran compromiso con la amistad.

Sin duda seguiremos hablando más de esta degeneración X, más en un país donde una elite política y empresarial que en esencia son piratas, cada vez se introducen más en el partido que gobierna haciéndose pasar como personajes necesarios para consolidar electoralmente un proyecto y por el otro lado cierran la pinza construyendo una oposición a modo, pragmática, sin ideología y que solo recuerda que existe cuando pueden salir a condenar hechos como lo pasado en Uruapan con el alcalde finado y exmorenista, Carlos Manzo, un país con una violencia que no es de hoy, pero que hoy es necesario retomar como una agenda prioritaria y donde es necesario que la oposición sea responsable y no solo en señalar para seguir viviendo de pluris o de cuotas sino para de fondo acabar con las desigualdades que generan inestabilidades económicas, políticas y sociales.

Mención especial para la selección de futbol femenil sub 17, quienes con una sublime actuación de la arquera americanista Valentina Murrieta, quien atajó en tiempo regular 2 penales y uno más en la tanda de penales para dar el triunfo y pasar a semifinales.

En Sinaloa ya ni hablar, lo dejamos en la próxima.