Fiel a la costumbre de todos los años, como agua entre los dedos se nos fue la primera vuelta de la Liga Arco Mexicana del Pacífico, y (desde el punto de vista personal), a diferencia de años anteriores, la primera vuelta de la presente temporada ha sido sumamente pareja, donde el sexto lugar se encuentra a una barrida de distancia de tomar por asalto la primera posición y cerrar con los 10 puntos que entrega este primer rollo de la campaña.
Una muy grata sorpresa ha resultado el equipo de Jaguares de Nayarit, que lucen como un proyecto serio y con muchísimo apoyo de su afición en estos primeros partidos de su historia; prueba de ello es su segunda plaza en el standing de esta primera vuelta a una serie de concluir la misma. Caso contrario al Tucson Baseball Club que ha vivido un muy turbulento comienzo de historia al no poder jugar todavía en los Estados Unidos de América, y producto de esta constante itinerancia es su antepenúltimo sitio en la tabla.
Pero hoy nos vamos a enfocar en los cuatro equipos sinaloenses del circuito invernal, y, a razón de ser muy francos, la realidad es que no ha sido la campaña más exitosa para tres de los cuatro planteles que defienden el orgullo sinaloense en el mejor béisbol de México.
Cañeros de Los Mochis se alza como el orgullo sinaloense de la Liga. Hasta el momento han tenido una temporada muy buena, con marca de 19 ganados y 13 perdidos, apenas un juego detrás del líder Yaquis de Ciudad Obregón, misma marca que los Jaguares de Nayarit. Su cuerpo de lanzadores está entre los mejores de la Liga donde destacan Darel Torres, Yoanner Negrín y Luis Miranda con actuaciones muy importantes para tener al equipo ahomense en los altos vuelos del circuito; y qué decir de Rodolfo Amador quien ha sido la bujía principal del equipo junto a Leonys Martín quien ostenta el liderato de cuadrangulares de la Liga con siete vuelacercas.
Rezagados y atorados en la justa medianía como dirían los dirigentes políticos de la Nación encontramos a los Tomateros de Culiacán de Roberto Vizcarra, que si una palabra los puede describir hasta el momento es nada más y nada menos que: irregularidad.
Si bien su foja de 17 ganados y 15 perdidos lo tiene en una quinta posición y apenas a 3 juegos del liderato, el equipo guinda ha tenido una temporada sumamente inconsistente, con una excesiva dependencia del cuadrangular para poder hacer carreras, aunque debemos reconocerles que la capacidad de reacción y venir de atrás para ganar partidos les ha permitido llevarse varias series clave en esta primera vuelta; eso sí, han sido contra equipos de la baja tabla como los Algodoneros de Guasave o los Charros de Jalisco.
Lo que hemos visto ha sido una constante de errores en el fildeo a cargo de Luis Roberto Verdugo, quien llegó con muchísimo cartel al equipo y la verdad ha resultado ser una decepción, un jugador muy medianito que no llega ni al tobillo de la calidad que dejó Ramiro Peña en el campocorto. Nos quedó claro que el hermano bueno es Rosman, y Luis Roberto está para ser banca de la banca en el plantel guinda.
Y finalmente, en la novena y décima posición encontramos a los decepcionantes Algodoneros de Guasave y Venados de Mazatlán respectivamente. El primero que ha tenido mala suerte y un cuerpo de picheo muy endeble, y el segundo simple y sencillamente se encuentra en el sótano por una pésima gestión directiva y un abandono completo por parte de sus aficionados que cada vez dejan más vacío el Teodoro Mariscal.
Buscando revertir esta desesperante situación para la causa blanquiazul, Algodoneros anunció el día de ayer la destitución de José “Cheo” Moreno como el timonel de la nave guasavense, dándole la responsabilidad de manera interina a Ramón Orantes, quien hasta el día de ayer fungía como coach de banca.
La idea es buscar a un nuevo timonel del equipo, pero si el propio Orantes tiene un desempeño adecuado en esta última serie de la primera vuelta, no descartamos que le den el voto de confianza y se encargue de los destinos algodoneros hasta donde tope la situación.
Por otro lado, Venados de Mazatlán apenas ha ganado un par de series en lo que llevamos de temporada, y la situación está muy crítica en el puerto, donde de un tiempo para acá, la afición se ha vuelto cada vez más apática con los destinos de los rojos del puerto.
La excusa que más hemos podido escuchar de la vox populi es la pésima gestión de la familia Toledo, quienes han mostrado poco interés en reforzar al equipo y hacerlo contendiente año con año en el circuito; a eso debemos sumarle la poca producción de jugadores ídolos que hagan recordar los viejos tiempos de los Miguel Ojeda, Daniel Fernández, Héber Gómez, Roberto Saucedo o Pablo Ortega, quienes marcaron a toda una generación de “patasaladas”.
Los actuales Venados son un auténtico zombie que se arrastra por los diamantes de la Liga, siendo casi casi un cheque al portador del equipo contrario, y sin muchas esperanzas de que podamos ver un cambio positivo en el futuro inmediato.
Veremos entonces cómo cierra la primera vuelta, eso sí, podemos asegurar que ha sido muy entretenida y pareja en casi todos los frentes, con partidos bastante interesantes y donde el nivel ha sido bastante similar entre sus contendientes, y esto, esto hacía mucho que no lo veíamos.
Hasta la próxima.
