Post partido 8 de diciembre

Antes de comenzar, quiero felicitar con muchísimo cariño a una de las personas más importantes de mi vida, quien siempre ha estado a mi lado. Cada día que tengo la oportunidad de convivir y hablar con ella es uno de los regalos más grandes que Dios me ha dado.Me siento agradecido de poder juntar ya 31 cumpleaños con la oportunidad de abrazarla y felicitarla en vivo y a todo color: ¡Muchas felicidades mamá!, por muchos años más festejándote como te mereces; porque como tú, tan noble, cariñosa y resiliente, no hay dos.

 

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Ahora sí, el día de hoy hablaremos desde la resaca que nos dejó el sorteo de la Copa Mundial de Norteamérica 2026, y es que después de muchísimo jijijí jajajá, llega la hora de afrontar la realidad y analizar el producto que nos estará entregando la FIFA el próximo verano.

 

Muchos compañeros y amigos con los que he coincidido todos han llegado al mismo punto en común: este próximo Mundial es un mercado donde el producto llamado “Copa del Mundo” se está devaluando demasiado al permitir tantos invitados a esta justa cuatrienal.

 

Recordemos que el Mundial comenzó en 1930 con 13 equipos, posteriormente en 1934 subió a 16 clasificados, en España 1982 alcanzó los 24 participantes, y en Francia 1998 tuvimos los que hasta el Mundial pasado eran 32 convocados a este festival futbolístico.

 

Con 32 equipos era posible para alguien desocupado o muy aficionado, cuyo trabajo depende de presenciar todos los encuentros que se disputaban, además de que te encontrabas con cruces bastante interesantes y que valía la pena hacerte el espacio de tiempo para seguir las acciones Qué decir de los tiempos cuando eran 24 o 16 equipos; verdaderamente el calificar al Mundial era una hazaña porque era un grupo extremadamente selecto de países que podían llegar a esa instancia, y de verdad encontrabas a lo mejor de lo mejor en este evento.

 

Para 2026 hemos llegado al escandaloso número de 48 selecciones calificadas al evento, lo cual se resume en un par de situaciones que vale la pena apuntar y reconocer que no todo es miel sobre hojuelas; así como hay cosas muy a favor, esto también lo ponemos como una contra en miras de presenciar un espectáculo decente en el terreno de juego.

 

El primer punto a tratar es que tendremos un total de 104 partidos repartidos en un mes de competición, lo cual es una cifra sumamente escandalosa y que nadie, repito, nadie, tendrá el tiempo y la capacidad de ver todos los encuentros que se van a disputar.

 

Es verdad, solo alguien sin muchas responsabilidades podría ver este maratón de fútbol, pero para esa persona sería físicamente imposible ver todos y cada uno de los encuentros que se van a disputar. A diferencia de los mundiales previos, donde se jugaban 64 partidos y era de cierta forma accesible para cualquier aficionado el ver la Copa del Mundo en su completa totalidad.

 

Por otro lado, viene también el tema que le da título a esta entrega del Post partido: la cantidad está peleada con la calidad en este ejemplo en particular; con 48 selecciones invitadas al torneo, los partidos que podemos considerar como “infumables” serán más comunes que aquellos considerados de “alto perfil”.

En el pasado, con un número inferior de equipos calificados era más factible toparnos con encuentros sumamente atractivos desde la fase de grupos. Hoy en día vamos a tener que esperar hasta los octavos de final quizás para toparnos con un partido interesante, sin dejar de mencionar que tendremos una ronda extra de fase de eliminatoria directa.

 

Aunado a ello, el hecho de incrementar el cupo de selecciones nos arroja también la regla de que tendremos 8 mejores terceros lugares, muchísimo premio quizás para aquellos que hagan las cosas medianamente mal en fase de grupos, tomando en cuenta que los denominados “grupos de la muerte” prácticamente desaparecieron del campeonato.

 

Tenemos más selecciones sí, pero con ello tenemos más partidos con bajos índices de atractividad, tales como: Canadá – Catar; Haití – Escocia; Curazao – Costa de Marfil; Japón – Túnez; Irán – Egipto; Nueva Zelanda – Irán; Cabo Verde – Arabia Saudita; Jordania – Argelia; Uzbekistán contra un posible rival entre República Democrática del Congo, Jamaica o Nueva Caledonia; entre muchos otros que quizás nos toque presenciar.

 

Vale, también damos el punto a favor que la fiesta mundialista se expande hacia países que en su vida habrían soñado con clasificar a la Copa del Mundo, pero seamos francos, el producto que ofrecen a los seguidores de este deporte, tampoco es como que sea algo muy interesante, y realmente son partidos “patito” que gracias a las políticas de Gianni Infantino, tendremos que chutarnos en verano próximo.

 

Por lo pronto, y a título personal, creo yo que en lugar de aumentar los cupos mundialistas, sería mejor reducir a 24 selecciones de nueva cuenta, esto con los sacrificios que conlleva, porque si de verdad una selección atraviesa un extraordinario momento, lo va a demostrar en el campo ante rivales que tengan un nivel similar.

 

Pero bueno, yo ya me estoy saboreando ese Cabo Verde – Arabia Saudita.

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Hasta aquí lo dejamos por hoy, les deseamos una excelente semana.

 

Hasta la próxima.