Post partido
Estamos llegando al final de la temporada regular 2025-2026 de la Liga Mexicana del Pacífico, y como si estuviéramos viendo una representación beisbolera de la historia del Doctor Jekyll y el Señor Hyde, los Tomateros de Culiacán sufrieron un cambio radical en su desempeño del rol regular, pasando de ser el equipo de la parte baja de la tabla, a una auténtica máquina de béisbol que ahora vuela alto en el primer lugar del standing, y con una muy cómoda ventaja.
Resulta difícil de asimilar que los mismos Tomateros de Culiacán que hoy en día son líderes de la Segunda Vuelta con 14 ganados y 4 perdidos, fueron séptimo lugar en el primer rollo de la campaña, con una marca que apenas los dejó arriba de .500 con 18 ganados y 17 perdidos.
La primera vuelta resultó en un viaje muy irregular e incosistente para la nave guinda, con muchas flaquezas a la hora de batear, combinándose con errores a la defensiva y un staff de lanzadores que eran todo menos confiables, vamos, se notaba que no había una armonía dentro del vestidor culiacanense, y esto empezó a colmar la paciencia de la muy impaciente directiva de Tomateros.
Incluso se notaba una incongruencia por parte del personal de la oficina guinda, porque en la pasada temporada echaron a Óscar Robles de manera ridícula, cuando el timonel tijuanense había instalado a los Tomateros en el primer lugar de la Primera Vuelta, llamando a Roberto Vizcarra para suplirlo en los controles.
Este año, Vizcarra jamás pudo nivelar la nave y se notaba partido a partido, al punto que ningún aficionado pensante y que de verdad sigue las acciones de los Tomateros (los cuales son muy pocos) lograba entender el nivel de paciencia que tenían con el manager; sin embargo, nada es para siempre, y la muy variable paciencia de la directiva se agotó, y le echaron el grito a un viejo conocido como Lorenzo Bundy.
Igual debemos recordar que Lorenzo Bundy en el pasado reciente dirigió a los Tomateros y no tuvo resultados tan buenos, dejando como manager a su asistente Robinson Cancel, quien en temporada regular hizo volar a los tomates de aquel entonces.
Curioso que la misma fórmula Bundy – Cancel regrese al banquillo guinda, eso sin dejar de lado que la dupla antes mencionada son los actuales bicampeones de la Liga Mexicana de Verano con los Diablos Rojos del México. Y para sorpresa de todos, desde el primer lanzamiento con Lorenzo Bundy en la cueva, el equipo se convirtió en una máquina para jugar béisbol.
Aplicando todos los fundamentos existentes en el béisbol para hacer daño a la ofensiva, Tomateros se ha convertido en un equipo casi invencible, y que gracias a su efectivo bateo, han podido maquillar a la perfección el hecho de que cuenta con uno de los bullpen más débiles de la liga, carente de soluciones y que al menos en el corto plazo no representan un problema, ya veremos en enero.
Desde el 2 de diciembre que formalmente Bundy asumió el cargo de manager, Tomateros juega pelota 12 ganados y ¡solamente un descalabro!, navegando así con marca cxe 14 ganados y 4 perdidos, 3 juegos por delante de los Jaguares de Nayarit, representando una muy cómoda ventaja de cara al cierre del año que es en cosa de 15 días.
Seguramente los guindas tienen muy presente que deben apuntalar el picheo de cara a los playoffs, pero de momento, la ofensiva ha tenido un renacer increíble, en gran medida al trabajo hecho por Ramón Ríos y Fernando Villegas, líderes de promedio de bateo de la Liga, y a eso sumarle lo hecho por John Singleton, quien se adaptó al circuito invernal y ha sido uno de los extranjeros más rentables de los últimos años, lástima que ayer fue su último juego como tomatero, y su lugar lo ocupará el viejo conocido Dwight Smith Jr.
¿Para qué le alcanzará a Culiacán en enero? La verdad desconocemos, es cierto que han maquillado muy bien sus carencias, pero la mano de Lorenzo Bundy ha sido visible desde el primer momento, y si bien no podemos decir que será campeón Tomateros, sí creemos que puedan avanzar de ronda en este beisbol tan intenso como es el Pacífico.
Veremos.
Con esto terminamos por hoy, les deseamos una excelente semana.
Hasta la próxima.
