Reinventando la Política

En el año 2024, una película titulada “El Aprendiz” compitió en el prestigioso Festival de Cannes. El nombre de la cinta hace referencia directa al famoso reality show protagonizado por Donald Trump, quien ahora es el centro de esta historia.

La película, disponible en plataformas de streaming, relata la vida de un joven empresario que se abre camino en los pasillos del poder, influenciado por el polémico abogado Roy Cohn. Este personaje, es nada más y nada menos que Donald Trump, este, se convierte en el discípulo de Cohn, el mismo abogado que primero persiguió comunistas y, posteriormente, presuntamente ejerció influencia en el mundo del espectáculo y representó a prominentes miembros de la mafia.

Roy Cohn era famoso por su peculiar hábito de tomar comida de los platos ajenos, incluso en restaurantes de lujo. Surge la interrogante: ¿Trump adoptó ese estilo, pero en vez de apropiarse de platos, busca apropiarse de mandatarios o territorios? Es una pregunta que se plantea sin extracción de respuesta.

El diario The Washington Post, en un artículo sobre la influencia de Roy Cohn en Donald Trump, tituló: “El hombre que le enseñó a Trump cómo explotar el poder e infundir miedo”. Según el reportaje, la lección se resume en tres pasos: atacar, contraatacar y jamás disculparse.

El gran Al Pacino interpretó a Roy Cohn en la miniserie “Angels in America” para HBO. Ahora bien, actualmente, mientras Trump se ocupa de asuntos inmobiliarios como el tema de Groenlandia y Europa responde con aranceles al vino francés, se anticipa que, una vez resuelto ese asunto, México será su siguiente objetivo.

Así observamos al presidente estadounidense frente a la presidenta Sheinbaum: atacar, contraatacar y nunca pedir disculpas. Ese es el legado de Roy Cohn, una estrategia clásica que sigue vigente.

La semana pasada, México no tuvo buenos resultados en las negociaciones bilaterales. Mientras se mantiene el mantra de “cooperación sin sumisión”, se enviaron más criminales a Estados Unidos, pero los medios estadounidenses continúan presionando por la entrega de narcopolíticos. Además, se recibieron notificaciones sobre el uso del espacio aéreo en el Pacífico y el Secretario de Estado calificó como inaceptable la forma en que México aborda la cooperación contra el narcotráfico.

Trump continuará contraatacando, aunque por ahora está ocupado en sus negocios inmobiliarios y en su intento por adquirir Groenlandia, llegando incluso a mostrar mapas donde Canadá desaparece.

Cuando finalice su interés por los bienes raíces continentales, el gran bróker inmobiliario volverá su mirada hacia México y persistirá en sus ataques, sin ofrecer disculpas.

“Ataca, ataca, ataca. No admitas nada y niega todo. No importa lo que suceda, proclama la victoria y nunca aceptes la derrota”. Así se resume el legado de Roy Cohn a su aprendiz, Donald Trump.

La clave que muchos en el gobierno de México no comprenden es que el mentor de Trump, desde joven, persiguió comunistas, ya que fue asesor de Joseph McCarthy en la acusación de agentes soviéticos dentro de la política y Hollywood, para luego convertirse en abogado de la mafia.

Trump aprendió de su maestro Roy Cohn: intimidar, arremeter: a morder y no soltar el pedazo… Trump está poniendo sus enseñanzas en el país: entre izquierda y cárteles… la evolución de grupos que su maestro supo perseguir a los primeros y trabajar con los otros.

Esa es la clave con México, aunque quizás aún no se ha sabido interpretar.