Aún recuperándonos de un magno susto vivido la madrugada de este viernes por la alerta sísmica de la Ciudad de México, aquí estamos de regreso con la NFL, que poco a poco camina hacia el Súper Tazón, entregándonos juegos cada vez más emocionantes como los que nos aventamos el fin de semana pasado.
Haciendo el ejercicio de la predicción en este espacio, de los seis partidos disputados nos fuimos con cuatro aciertos y dos errores, una efectividad del 66%, o en términos beisbolísticos: .666; nada mal si tomamos en cuenta lo sorprendentes que fueron los desarrollos de cada uno de esos encuentros, entonces aquí vamos ahora con la ronda divisional, mismo ejercicio.
Por la Conferencia Nacional tendremos dos partidos sumamente interesantes: Halcones Marinos de Seattle – 49’s de San Francisco, y los Osos de Chicago – Carneros de Los Ángeles.
SEATTLE – SAN FRANCISCO: El mejor equipo de la NFL concluyó sus pequeñas vacaciones por haber sido el sembrado número 1 de la conferencia nacional, sin embargo, las noticias no son el todo buenas para los Halcones Marinos, debido a que su mariscal de campo, Sam Darnold, sufrió una lesión que lo tiene en duda para el partido de este sábado, y si lograra llegar a la cita, al final de cuentas su estado físico lo mermaría de un desempeño óptimo.
Por su parte, los 49’s de San Francisco siguen mostrando ese oportunismo que los ha caracterizado en la temporada, y en un increíble cierre de partido donde las Águilas de Filadelfia se dispararon en el pie, los californianos aprovecharon el regalito y consiguieron salir vivos de una aduana tan difícil como lo es el campo de Filadelfia.
Parece que la suerte les sigue sonriendo a los 49’s, porque gran parte del aparato ofensivo de los Halcones Marinos recae en lo que aporta Sam Darnold, y con Drew Lock, mariscal suplente, preparando su participación en este encuentro, nos hace pensar que el camino de la suerte le sigue sonriendo a San Francisco, y si bien Seattle es el mejor equipo “all-around”, es decir, línea por línea, la realidad es que los de California se las han arreglado para salir avante de aduanas complicadas, y este sábado consideramos que no será la excepción.
CHICAGO – LOS ÁNGELES: Este partido emociona a todos los fanáticos de la NFL por varias razones: para empezar, es el partido más emocionante que tiene la parrilla de partidos del fin de semana, y la otra es porque se jugará con un clima muy inclemente, con temperaturas rozando los 20 grados bajo cero como sensación térmica.
Los Osos hicieron gala de su mote de ser el equipo de las remontadas, y en lo que era una auténtica pesadilla contra los Empacadores de Green Bay, Caleb Williams y compañía encontraron la manera de revertir el marcador adverso y terminaron firmando uno de los regresos más memorables en los últimos años.
Por su parte, los Carneros batallaron demasiado para eliminar a unas Panteras que se mostraron exactamente como debían hacerlo: jugando sin presión sabiendo que no tenían nada que perder y mucho por ganar. Matthew Stafford dio una cátedra de temple y liderazgo sin precedentes, recordándonos porqué se mantiene como un mariscal de campo de élite, y eso que no fue la tarde de su ala cerrada Puka Nacua.
Sin embargo, el reto para Stafford este domingo luce muy complejo, dado que tiene un récord de 1 ganado y 8 perdidos cuando le toca jugar en condiciones climáticas muy adveras, vamos, no es la misma jugar en la cálida Los Ángeles con el SoFi Stadium techado y con clima regulado, a meterte al Soldier Field de Chicago con el termómetro congelado.
El factor clima consideramos que será el que termine decantando la balanza hacia la causa de los Osos, que han demostrado ser muy difíciles de vencer en casa, y con un equipo inspirado y con el ánimo por las nubes, sellarán su pasaporte rumbo a la final de conferencia.
En la Conferencia Americana las cosas tampoco serán tan aburridas, los dos partidos a disputarse prometen sacar muchísimas chispas, y vemos también juegos bastante parejos: Patriotas de Nueva Inglaterra – Texanos de Houston, y los Broncos de Denver – Bills de Búfalo son los platillos que ofrece la NFL en su nuevo circuito.
NUEVA INGLATERRA – HOUSTON: Increíble resultado fue el que consiguió Houston en su visita a Pittsburgh a inicios de semana, tanta fue la sorpresa que mandó a la calle al entrenador en jefe de los Acereros Mike Tomlin, quien ya tenía bastantes años al frente del equipo.
CJ Stroud mostró un temple y una capacidad para identificar las flaquezas de una línea defensiva de Pittsburgh que no pudo controlar los embates del equipo texano, y el milagro de vencer a Baltimore y seguir avanzando en playoffs se agotó muy rápido, firmando una sorpresiva derrota en casa ante el equipo que lucía como “a modo”. Pero vamos, la serie de errores que Aaron Rodgers tuvo en los controles de los Acereros nos hizo dudar de si el mariscal novato era él y no Stroud.
Del otro lado, Patriotas no tuvo problema alguno para derrotar a unos muy débiles Cargadores de Los Ángeles. El plantel bostoniano traspasó cuantas veces quiso a la peor línea ofensiva de la NFL, dejando a Justin Herbert a merced de los defensivos una y otra vez. Pero (porque siempre hay un pero en camino) Nueva Inglaterra no se vio tan sólido como nos acostumbró en temporada regular, de hecho, Drake Maye se mostró nervioso y tuvo muchos problemas para poder hacerle daño a Los Ángeles; tal parece que la magia se anda disipando pese a una contundente victoria. Por ello, vemos a los Texanos como los probables ganadores, si lograron superar Pittsburgh, cualquier otra cosa es un juego de niños.
DENVER – BÚFALO: Junto al Osos – Carneros, este partido pinta como muy atractivo por el nivel tan parejo de ambos equipos, y si bien el plantel de Colorado, que hizo una campaña muy buena, parte como favorito, no podemos descartar a Josh Allen y su eterna cruzada rumbo al Súper Tazón.
Supo superar la aduana de Jacksonville a base de pura experiencia y temple, le tocó enfrentar a un mariscal de campo y a una defensiva joven como la de Jaguares, y ahora debe enfrentar al mejor equipo de la Conferencia Americana en la altura de Denver, haciendo el reto el doble de difícil.
Bo Nix tiene su primera gran prueba en su naciente carrera, enfrentar a unos muy experimentados Bills que siguen buscando su primer título, y si bien el mariscal tuvo un gran año junto a RJ Harvey como aporreador y Pat Bryand en el ala cerrada, creemos que la inexperiencia en juegos tan complejos le puede pesar a los Broncos.
Es el juego más difícil de predecir de los cuatro que tenemos, pero si nos la jugamos, creemos que los Broncos podrán darle piso a unos Bills que verán evaporarse su única oportunidad de llegar a un Súper Tazón sin tener que enfrentar a los Jefes de Kansas y Patrick Mahomes.
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Con esto cerramos por hoy, les deseamos un excelente fin de semana.
Hasta la próxima.
