Ya nos encontramos a escasos siete días del arranque del Clásico Mundial de Beisbol 2026 y, en estos veinte años en que se ha celebrado este importante evento beisbolero, nos parece que nunca había existido una edición tan polémica y con notables ausencias en su aún muy joven historia como torneo mundial.
Absolutamente ninguna delegación potencia de la justa primaveral se ha visto exenta de las muy cuestionadas restricciones que las aseguradoras han puesto en los peloteros de las Grandes Ligas. Claro, han habido casos más puntuales como el de Puerto Rico o el de Venezuela, pero, en general, todos los equipos que tienen aspiraciones reales para llegar hasta las últimas instancias del Clásico Mundial han tenido bajas o limitaciones en algunos peloteros.
La más reciente que ha causado mucho revuelo ha sido la del lanzador abridor de los Estados Unidos, Tarik Skubal, ganador del Cy Young en la Liga Americana con los Tigres de Detroit, y a quien solamente le dieron “permiso” de tener únicamente una salida durante el torneo. Una vez cumplida su labor, debe regresar inmediatamente a los campamentos de los felinos y, en caso de que las barras y las estrellas lleguen hasta el partido definitivo, Skubal puede ir con sus compañeros a dar apoyo moral desde el dugout, pero no puede saltar al terreno de juego.
Y ahora nos brincamos al equipo que nos representa: al México tricolor que buscará romper su techo de la tercera plaza obtenida durante el 2023 con Benjamín Gil al mando del plantel. Para esta edición, la plantilla azteca también fue víctima de la guadaña de las aseguradoras, pues en menos de una semana se han oficializado las bajas de jugadores muy importantes en el roster: José Urquidy, Taj Bradley y Ramón Urías, todos restringidos de jugar el Clásico Mundial.
Es entendible que hayan recibido restricción. En el caso de Urquidy y Urías, ambos acaban de firmar con sus respectivos equipos. Entonces, es comprensible que sus organizaciones no les permitan arriesgarse a una lesión durante el campeonato. Eso sí, desde la lupa del aficionado, sí merman mucho las esperanzas que se vertieron en miras de conseguir llegar a una hipotética final del Clásico Mundial.
En el caso de Urías, su lugar lo ocupará Ignacio “Nacho” Álvarez Jr., jugador infielder de los Bravos de Atlanta; en el caso de Urquidy, su sitio lo ocupará el lanzador de doble nacionalidad Roel Ramírez, quien juega con Toros de Tijuana y no es un “bigleaguer” como tal. La gran duda es el suplente de Taj Bradley. El abridor de Mellizos de Minnesota estaba contemplado para el tercer encuentro del equipo nacional y, hasta el momento, no se ha dado a conocer quién tomará el sitio. Se dice que, en estos momentos, Manny Barreda y Luis Fernando Miranda se encuentran entrenando con el equipo en Phoenix, pero sin saber todavía quién será el bueno.
De momento, Javier Assad será el encargado de abrir las hostilidades en el juego inaugural contra Gran Bretaña y Taijuan Walker hará lo propio contra el combinado de Brasil, siendo, al menos en el papel, dos partidos completamente “ganables” para México. Las dudas recaen en quién será el bueno que tome la pelota contra los Estados Unidos en el tercer encuentro y, de igual manera, ante el némesis de este país en el Mundial de Beisbol: Italia. Ahí es donde recae la incógnita de Benjamín Gil y, más importante aún, donde se definirá si México avanza a la siguiente ronda, pues para estos partidos ya se habrá recorrido bastante torneo y el margen de maniobra será cada vez menor.
Insistimos: México tiene suficiente personal para poder ser competitivo y, al menos en el análisis, ser el segundo lugar natural del grupo. Teóricamente, Gran Bretaña, Brasil e Italia no serían rivales para el combinado nacional, pero, al menos en el caso de los europeos, en un par de ocasiones han demostrado que les sienta bien jugar contra el tricolor. Además, Gran Bretaña ya no es el mismo equipo que jugó en el 2023. Seguramente, con más experiencia y refuerzos más importantes se convertirá en una selección compleja.
Benjamín Gil se ha cansado de demostrar el por qué es el mejor mánager mexicano de la actualidad, aunque sus detractores se rasguen las vestiduras. Lo que ha caracterizado al “Matador” es la capacidad de integrar un grupo mentalmente sólido y capaz de hacerle frente a cualquier equipo sin importar su estirpe, y estamos completamente convencidos que en este Clásico Mundial de Beisbol no será la excepción.
Así, la hoja de ruta sería la siguiente: triunfo contra Reino Unido, triunfo apretado contra Brasil, posible derrota ante los Estados Unidos (aunque siempre les hemos ganado) y posible una victoria ante los italianos, porque ya saben cómo se las gastan los del país de la bota.
Ya en ronda definitiva todo puede pasar y primero vamos sorteando esta primera ronda que nos invita a pensar que los dos clasificados serán los norteamericanos y los mexicanos.
Veremos.
=0=
Con esto nos despedimos por hoy. Les deseamos un excelente fin de semana y nos leemos el próximo lunes. Les traeremos una anécdota personal bastante interesante que nos tocará vivir este próximo sábado en Ciudad de los Deportes.
Hasta la próxima.
