El 2026 no ha sido el mejor año hasta ahora para la afición de las Águilas del América, y mucho menos para sus directivos, jugadores y cuerpo técnico; con solo mencionar que el sábado pasado, las Chivas Rayadas del Guadalajara le pasaron por encima a su archirrival, y con justos méritos se llevaron el Clásico Nacional de este torneo, y cerrando así un semestre positivo para los rojiblancos en su añeja rivalidad, dado que consiguieron llevarse los dos clásicos del año futbolístico.

Digna, merecida y meritoria victoria para los dirigidos por Gabriel Milito que marchan perfectos en el campeonato de Liga MX con seis victorias consecutivas, siendo así el mejor equipo hasta el momento del fútbol mexicano, se dice y no pasa nada, es de conocedores saber apreciar el mérito del contrario, así sea el equipo rival.

Pero bueno, debemos apuntar algo muy importante, la noche azulcrema finalmente llegó, y luego de 3 años donde las Águilas fueron el equipo más dominante en México, las “vacas flacas” han aparecido en el Nido de Coapa, con el cierre de ciclo de muchos personajes, tanto de pantalón largo como de aquellos que ahora, lejos de ser referentes, están forzando su salida por la puerta trasera del club.

Primero lo primero, a principios de año se hizo viral una fotografía donde Emilio Azcárraga Jean, dueño del Club América, comía con el entrenador André Jardine, su asistente técnico Paulo Víctor, el presidente deportivo Santiago Baños y un importante asesor de Grupo Ollamani, Joaquín Balcárcel. La comida se dio en el marco de un arranque muy flojo del América, donde sumaron tres partidos consecutivos sin victoria y peor aún, sin siquiera anotar un gol, lo que despertó las alarmas en la alta cúpula.

Se llegó a saber que Diego Ramírez, quien hasta hace unos días era el director deportivo de club, al finalizar el encuentro ante Atlético San Luis que terminó en derrota, sugirió a Emilio Azcárraga el destituir a André Jardine de su cargo como entrenador… y el tiro le salió por la culata, porque el despedido fue él. Aunado a ello, una vez que se anunció el cese de este deleznable personaje, quien, dicho sea de paso, tuvo un andar por el banquillo de Dorados que fue un auténtico fiasco, se destapó la cloaca con la filtración y revelación de fichajes dudosos de millonarias sumas bajo la excusa que “el entrenador los solicitó”, cuando fue todo lo contrario.

Bajo el brazo de Ramírez, jugadores como Isaías Violante, Alexis Gutiérrez o Raúl Zúñiga, que hoy en día son futbolistas señalados y muy criticados por su nulo talento y lejos de tener ese perfil para jugar en el América, arribaron a Coapa por sumas millonarias que no justifican su rendimiento en el campo, llegándose a afirmar que dichos fichajes tuvieron su “tajada” en favor del director deportivo y su principal cómplice, Santiago Baños, presidente deportivo del Club.

En una jugada de total respaldo hacia el entrenador, Emilio Azcárraga le entregó las llaves del equipo a André Jardine, y en menos de 2 semanas logró aterrizar a un par de futbolistas brasileños que son de su total agrado, además de un lateral uruguayo con muchísima proyección a futuro.

En los casi tres años de Jardine en el Ave, es la primera vez que la directiva logra traerle jugadores de su agrado, pero con un costo alto, porque, así como llegaron figuras como Raphael Veiga o Rodrigo Dourado, salieron jugadores como Allan Saint – Maximin (un completo fiasco cortesía de Ramírez), Rodrigo Aguirre y la más sensible de todas, Álvaro Fidalgo, quien, por cierto, se fue en la jornada 4 del torneo, cuando era más difícil poder conseguir un reemplazo.

De nueva cuenta, la directiva de Baños y Ramírez se tardó en fichar futbolistas que llegaron ya con el torneo empezado, y aparte, han dejado ir piezas importantes poco a poco desde que Jardine está al frente del equipo, haciéndolo a destiempo y cuando el torneo ya está caminando, demostrando una completa ineptitud en sus funciones.

El partido de este sábado ante Chivas evidenció de nueva cuenta a la directiva con los jugadores que le proporcionan a su Director Técnico, carentes de talento o de credenciales para jugar en el equipo que no hace mucho fue tricampeón del fútbol mexicano, y encima queriéndole echar la culpa al brasileño por el mal funcionamiento, como fue el caso de Henry Martín, quien lejos de buscar una “tendida de cama” a su entrenador, lo que logró fue el repudio de una afición que no hace mucho lo idolatró, y que ahora lo quieren… pero fuera del equipo.

Queda claro que, al finalizar este torneo, muchos futbolistas del actual plantel dirán adiós, y una época dorada de las Águilas quedará finalmente concluida, pero desde lo saludable, muchas caras que ya no aportaban nada y enrarecían el ambiente abandonarán Coapa, y ahora sí, André Jardine podrá construir algo con su sello propio, y con la bendición papal de Azcárraga, a lo mejor esta transición que actualmente atraviesa el América, traiga a un equipo sumamente competitivo de nueva cuenta.

Para todos los aficionados del equipo azulcrema, este torneo es de mera transición y sin aspiraciones reales de conseguir algo importante, y entre más rápido pase, mucho mejor, porque lo que necesita el América hoy en día es sacudirse de las manzanas podridas y empezar a planificar con tiempo suficiente el nuevo amanecer que será la temporada 2026-2027.

Así las cosas.

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Aquí concluimos por hoy, deseamos una excelente semana para todos, y nos leemos pronto de nuevo.

Hasta la próxima.