La semana pasada vivimos otro evento traumático para el aficionado promedio del fútbol en México, esto debido a que, como si fuera alguna comedia de baja monta, dos jugadores clave de la selección mexicana (uno más que el otro), sufrieron un par de graves lesiones que los bajan del camioncito que tiene como destino Norteamérica 2026, y con ello, muchísimas aspiraciones de medianamente hacer algo importante en el campeonato mundial.
Para ponerles nombre y apellido a estos jugadores, Luis Ángel Malagón del América, y Marcel Ruiz del Toluca son los futbolistas lesionados durante la Concacaf Champions Cup, el primero con una rotura total del Tendón de Aquiles de su pierna izquierda, la cual necesitó de cirugía y lo manda a la congeladora por 8 a 10 meses. Por su parte, Ruiz sufrió una rotura de ligamento cruzado y lesión de menisco en su rodilla derecha, cuadro que también lo aleja de las canchas por espacio de 6 a 8 meses.
Dos lesiones muy temidas por los futbolistas de la actualidad, sobre todo por aquellos que están atravesando por un momento importante en sus carreras, y el hecho de irse tanto tiempo a la sala de recuperación implica perder importantes contratos o su titularidad en el terreno de juego, y para echarle más sal a la herida, llegan en un momento clave para ellos, al tratarse de la antesala de una Copa del Mundo.
Empezando con Marcel Ruiz, el mediocampista del Toluca partía como el jugador inamovible del esquema en mediocampo para Javier Aguirre; hoy en día carecemos de un perfil de futbolista tan completo en labores del medio sector, y Marcel brindaba soluciones más que puntuales para este problema, podemos decir incluso que era parte de la columna vertebral de México para el mundial, y ahora, con el choricero fuera de circulación, de nueva cuenta el mediocampo está completamente desarticulado.
Sin embargo, esto le abre la puerta a una posible y más que merecida titularidad para el hispano mexicano Álvaro Fidalgo, muy criticado por las aficiones antagonistas del América, pero bien calificado por periodistas y analistas fuera de México, conscientes de que el asturiano está uno o dos escalones por encima de cualquier jugador mexicano de la actualidad. Lo que aporta en el terreno de juego el ex jugador del América viene de perlas para un sector de la cancha donde México no produce futbolistas de dichas características, y no vemos cómo Fidalgo no esté el 11 de junio en el Azteca contra Sudáfrica.
Volviendo al caso de Ruiz, es triste que este tipo de situaciones le sucedan a jugadores tan talentosos, pero al mismo tiempo, pasajes tan duros como lesiones de este tipo traen consigo un comportamiento en el jugador que te muestran el verdadero tipo de persona que es en realidad. Y en el caso de Marcel, es el estereotipo del futbolista mexicano promedio, carente de sentido común y de una educación que le permita tomar decisiones conscientes.
¿Por qué decimos esto? Porque pudimos enterarnos de que el entorno del jugador está buscando una segunda opinión médica que le permita buscar otro tipo de tratamiento además de una cirugía, esto para volver a las canchas más rápidamente que la opción de ir al quirófano y no jugar fútbol hasta el 2027.
¿Qué pasa por la mente del jugador mexicano?, analicemos los hechos y el contexto: estamos hablando de un futbolista top en México, que tiene un contrato asegurado con Toluca, y que durante este tiempo fuera de las canchas seguirá percibiendo un salario. No conformes con eso, le pagarán todos los gastos médicos que implica el quirófano y la recuperación. Entonces, ¿por qué no querer operarse?, eso que se lo deje a alguien que vive al día y que si pasa por la planchita no podrá ser el sustento de su familia, Marcel no tiene ninguna carencia como para arriesgar su carrera nomás por buscar otra opinión.
No es la primera vez que el jugador mexicano toma cuestionables decisiones, en su momento se acercaron personas de la Segunda División de Inglaterra y de la Serie A de Brasil con la intención de llevárselo, pero como no eran ligas de primera línea a nivel mundial, el mediocampista prefirió quedarse en México pensando en que no le llegaron al precio.
En fin.
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Ahora brinquemos al caso de Malagón, el arquero del América sufrió una lesión que es muy común en la NBA, véanse los casos de Tyrese Halliburton, de Kevin Durant o de Jayson Tatum; el tiempo de recuperación de este tipo de cuadros es de unos 9 meses como mínimo, pudiendo extenderse hasta el año completo fuera de circulación.
Una lástima porque el portero del América pintaba para viajar a Norteamérica 2026, pero seamos sinceros, desde hace un año, “el señor de la noche” se perdió mental y deportivamente hablando, pasando a ser un portero con muchísimas interrogantes y dejando atrás su seguridad en el arco.
Es increíble la caída en desgracia de Malagón, la cual inició en 2025 durante la Nations League, en la final que venció México a Panamá, pero con la curiosidad de que el delantero francés Thierry Henry, en un programa de televisión de una emisora norteamericana, declaró, en un comentario no más largo de unos 20 segundos, que para él, Malagón tuvo una muy mala actuación pese al triunfo.
De ahí en adelante, el arquero americanista se perdió por completo en el terreno de juego, pasando a ser inseguro y dejar de salir a cortar algo tan sencillo como un centro, costando bastantes goles para el equipo azulcrema, y con ello, empezando a tambalear su titularidad en la portería de México.
El pináculo de su desgracia vino en su partido ante el Philadelphia Union, donde su tendón de Aquiles dijo que no iba más, y con él también se fueron sus aspiraciones de jugar el Mundial. Ahora, la portería está en juego entre el “Tala” Rangel de Chivas, y el siempre confiable Guillermo Ochoa que juega en Chipre.
¿Quién debería ser el titular? Para mí es mucho más que claro y sencillo de responder, y es nada más y nada menos que el portero de los últimos tres mundiales.
El “Tala” es buen arquero, de eso no tenemos duda, pero solamente ha atajado en partidos amistosos de México, y a eso hay que sumarle su titubeo constante en estos encuentros, de nuevo, amistosos.
Por su parte, Ochoa tendrá quince mil defectos y la gente armará campañitas para desprestigiarlo, pero desde Brasil 2014 a Catar 2022, el mejor jugador mexicano en el terreno de juego ha sido el portero, y ¡oh sorpresa! Ha sido el propio “Paco Memo”.
Ochoa ha atajado con buen temple en los Mundiales, se ha medido a selecciones de alto calibre como Brasil, Croacia, Argentina, Países Bajos, Polonia, Alemania y Corea del Sur, y en todas podrá encontrar una postal del mexicano atajando un tiro, o bien, una pena máxima al mejor delantero 9 del mundo.
Así que, no se rasguen las vestiduras, tendrá 40 y picos años, pero el que debe tomar la portería el 11 de junio contra Sudáfrica es Guillermo Ochoa, no hay mejor portero en México que el ricitos de oro, por más que le duela al muy decadente gremio periodístico de nuestro país.
Así las cosas.
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Con esto nos despedimos por hoy, les deseamos una excelente semana corta.
Hasta la próxima.
