Coscorrón político…
Juntos, pero no revueltos…nos reportan a las “corcholatas” de Morena que ‘suenan’ por la gubernatura de Sinaloa. Todos haciendo su luchita por figurar, eso sí, catafixiando la palabra ‘candidatos’ por la de ‘coordinadores’, aunque como dijo Juan Gabriel: lo que se ve, no se pregunta…
Imelda Castro con sus reuniones informativas por todo el estado muestra el músculo político; Tere Guerra desde el Congreso y con eventos temáticos en municipios resalta su arraigo en la izquierda; Enrique Inzunza desde la tribuna del Senado y con publicaciones en redes sociales se mantiene vigente, pero muy cauto y con empuje se observa a un Juan de Dios Gámez apurando el paso con banderazos e inauguraciones de obras en Culiacán mostrando que sabe hacer la tarea.
Entre ellos, cuando se encuentran ya no se sabe si se sonríen o solo se ‘pelan’ los dientes…
Es un hecho que en Morena ya inició la medición con encuestas ordenadas desde la Ciudad de México y no se descarta que la designación se conozca antes, incluso, de los tiempos marcados para junio próximo. No solo miden aceptación, positivos y negativos, no, también se vienen registrando los círculos en los que se mueven sus “corcholatas”, el manejo de su “lealtad” política, así como sus reales estructuras de trabajo.
Aguas porque a una de esas “corcholatas”, desde Palacio Nacional, le tienen anotada con tinta roja una votación legislativa que no gustó a la mera mera.
Del Partido Verde, ¿qué le decimos? El Güero Velasco ni se despeinó para destapar como su “gallo” a la gubernatura sinaloense a Ricardo Madrid Pérez, su diputado y dirigente local de partido.
Ricardo ha buscado darle forma a la estructura del partido, y de paso, a su figura política, reclutando nuevos cuadros en los 20 municipios y fichando figuras de otros partidos que le pudieran sumar.
Eso sí: el Verde y ‘RIMA’ están a cuarta y quemón de Morena para sumarse a su “corcholata” cuando esté designada y “sufrir” con algún ‘reintegro’ político. ¿Ya comprarían cachito en algún expendio de la avenida Obregón, en Culiacán?…
Desde su cúpula del CEN del PRI, Alito Moreno destapó dos fichas por Sinaloa y no sorprendió a nadie: Mario Zamora Gastélum quien de ser favorecido con la designación repetiría como candidato a la gubernatura de Sinaloa y Paloma Sánchez quien repetiría proceso consecutivo pues fue la favorecida con la candidatura al Senado.
Alito no anduvo por las ramas y decidió por sus incondicionales a quienes también, podría “sacrificar” si logra que el PAN o MC le acepten su propuesta de alianza opositora. El PRI solo iría a un suicidio político.
Para la oposición de Sinaloa la única alternativa de competir es justamente formar un gran bloque y convertirlo en más ciudadano que político. Algo que se pudiera asemejar al 2010 cuando solo hubo dos grandes candidatos y alianzas que hizo posible la alternancia local con Mario López Valde contra el entonces favorito Jesús Vizcarra Calderón.
La duda es con quién podrían competir del sector social o empresarial pues hasta ahora no se observa a nadie trabajando esos cimientos…
Alerta Alba en Mocorito: se trata de localizar al alcalde Enrique Parra Melesio, quien, como el avestruz metió cabeza y hasta suspendió la sesión de cabildo de este viernes. Y es que —nos dicen— le caló duro el ‘coscorrón’ político que le llegó de rebote desde Culiacán, luego de que su directora del DIF, Celina Medina, se lavó las manos en el caso de las miles de leches escolares que ellos mismos quemaron en un basurero para pasar ‘bolita’ al Estado.
No esperaban que la directora del DIF Sinaloa, Mercedes Ibarra, les enmendara la plana y remarcara que ese lote debió regresarse —como indica el protocolo — y no tirarlo a la basura. Del tema, subrayó, se enteraron en noviembre y en diciembre les enviaron un nuevo lote de alimentos con cargo al proveedor —como indica el protocolo — pero el DIF Mocorito nunca retornó el paquete dañado por lo que habría consecuencias normativas. ¿Tronará Don Enrique el fusible político antes que le corten la luz a él?
