Reinventando la Política
En política, los detalles dicen mucho. Las fotos hablan. Y es que en la reciente visita del secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin a Palacio Nacional hubo dos detalles que llamaron poderosamente la atención.
El primero fue una carpeta blanca. Al descender de su vehículo, el funcionario estadounidense llevaba personalmente una carpeta en sus manos. No la llevaba un asistente, no formaba parte del equipaje protocolario y no parecía un documento destinado a circular entre los equipos de trabajo. Cuando un funcionario de ese nivel transporta personalmente un expediente, suele ser porque considera que su contenido requiere un manejo sumamente reservado. Por no decir confidencial.
Más aún: al salir de Palacio Nacional, la carpeta ya no estaba con él.
Naturalmente, nadie sabe con certeza qué contenía. Pero el mensaje político es evidente: había algo que debía entregarse por escrito. Algo que, por su naturaleza, probablemente no podía limitarse a una conversación privada ni quedar sujeto a interpretaciones posteriores.
El segundo detalle ocurrió poco después. La secretaria de Gobernación arribó en motocicleta a Palacio Nacional. La imagen fue inusual y alimentó la percepción de que había sido convocada de último momento para participar en una reunión cuyo contenido adquirió relevancia sobre la marcha. La secretaria Rosa Icela llegó, como si tuviera que ir para que fuera testigo de último momento de algo que tenía que saber y comunicar como correa de transmisión a la piedra fundacional del movimiento: Andrés Manuel López Obrador.
Hasta ahí sólo existen hechos visibles. Lo interesante vino después.
Tres días más tarde, Andrés Manuel López Beltrán dejó la Secretaría de Organización de Morena. La explicación pública fue que buscaría una diputación federal por Tabasco. Sin embargo, las elecciones federales todavía se encuentran a más de un año de distancia, lo que vuelve inevitable la pregunta política: ¿por qué la decisión tenía que tomarse precisamente ahora? ¿Fue la carpeta blanca?
Posteriormente, la presidenta Claudia Sheinbaum encabezó un acto nacional para conmemorar los dos años de su triunfo electoral. En ese evento hizo referencia a intentos de injerencia extranjera en los asuntos políticos nacionales y en los procesos electorales.
La respuesta llegó poco después desde la embajada estadounidense. A través de redes sociales, el mensaje fue que la lucha contra el narcotráfico no puede perderse en discusiones políticas ni en polémicas estériles, porque hacerlo significa perder tiempo frente a un problema que consideran prioritario.
Mientras la presidenta acusa que un embajador no debe meterse en política, ¿en política contra el narcotráfico o en política-política? Debería de aclarar la doctora Sheinbaum qué tipo de política o si es en todas las políticas. Mientras tanto, en Estados Unidos continúa desarrollándose el caso judicial relacionado con el Sr. y General Mérida, donde la jueza Polk ha señalado que el expediente contiene evidencia abundante.
Vista de manera aislada, cada una de estas piezas podría parecer un episodio independiente. Sin embargo, observadas en secuencia forman una línea temporal sugestiva: una reunión reservada, un documento entregado personalmente, una convocatoria de emergencia, movimientos relevantes dentro del partido gobernante y, posteriormente, un intercambio de mensajes políticos entre ambos gobiernos.
¿Existe una relación directa entre todos estos acontecimientos? No hay pruebas públicas que permitan afirmarlo. Pero tampoco es casual que la política se construya muchas veces a partir de señales y de acontecimientos desencadenados.
Y quizá la señal más importante no fue lo que se dijo durante aquella reunión en Palacio Nacional, sino aquello que aparentemente llegó escrito dentro de una carpeta blanca. Que al parecer se quedó en Palacio, aquí la pregunta es ¿quién del gabinete se quedó con ella?
¿Y qué más está por desencadenarse? ¿Qué se oculta, tal vez lo que se arenga? -Para cuidarse la espalda-. Nuestro socio principal vio y olió la doble jugada y por ahí va a presionar la “colaboración”. ¿Qué más sigue? ¿Quién sigue?
Lo más seguro es que las campañas en el 2027 también hará campaña el seccional de Brooklyn. ¿Desde allá empezará la regeneración?
