Viva el orden y la ley, cantara el himno de la Guardia Civil española; y vaya que hoy 20 de julio, las calles de la península ibérica se deben encontrar cantando esta pieza musical que hasta hace unos días estaba guardada en el cajón del olvido del colectivo hispanohablante, pero que tras lo acontecido en la cancha del Metlife Stadium de Nueva York, cobra de nueva cuenta una relevancia importante en España.

De manera sorpresiva para todos, pero sin quitar lo meritorio y digno que fue este hito, la Selección de España se alza como campeona del mundo al vencer en la prórroga a la favorita y muy beneficiada Argentina, que se queda con las ganas de repetir la hazaña conseguida en Qatar 2022, la cual también está sumamente criticada por situaciones dudosas en cuanto a arbitraje se refiere, pero que hoy, tres años y medio después, la justicia se hizo presente en las canchas de la Copa del Mundo.

Lo que no logró conseguir el conquistador español Juan Ponce de León en los 1500 cuando buscaba la fuente de la juventud en la Florida, lo terminó encontrando Ferrán Torres al minuto 106’ del partido con un zurdazo que batió al “Dibu” Martínez, y si bien no le garantiza juventud eterna como aquel legendario manantial, al menos sí lo inmortalizará en la historia deportiva de su país. La “albiceleste” comandada por Lionel Messi buscaba emular la gesta del mítico José de San Martín cuando se alzó como Libertador de la Argentina, pero al final fueron los descendientes de Juan Díaz de Solís y Pedro de Mendoza los que repitieron la conquista del país sudamericano, pero esta vez en una cancha de fútbol.

=0=

EL PARTIDO

Hay que ser muy francos con esto, el juego de ayer entre España y Argentina estuvo sumamente descafeinado, digno de aquella final de Sudáfrica 2010 donde los actuales campeones también nos durmieron en su duelo ante Países Bajos. Con la diferencia de que el día de ayer vimos a un equipo que fue el que propuso durante todo el partido, mientras que su rival estaba parapetado atrás, y poco a poco perdiendo figuras por lesiones, y otros por decisiones técnicas.

España se veía muy cómodo en la cancha y con el control del balón, mientras que Argentina prefirió encerrarse en su arco y cuidar el marcador para buscar el error español y atacar en un contragolpe, o bien, esperar a que le cayera una pelota a su máxima figura en la cancha, la cual sabemos que jugó simplemente porque en la cédula oficial venía alineado Lionel Messi con la camiseta 10.

Por 90 minutos, la estrategia de Lionel Scaloni funcionó a la perfección: Argentina cortando todos los circuitos de España y ensuciando el juego cuando fuera necesario, de hecho, lo que sí le podemos dar por buena a la estrategia pampera, es que Nicolás Tagliafico secó por completo al astro Lamine Yamal, quien en los 120’ minutos jugados no pudo oler la pelota o hacer alguna jugada de peligro, demostrando el gran trabajo defensivo del argentino.

Argentina se dedicó a golpear y a provocar a los españoles, de hecho Leandro Paredes y Enzo Fernández fueron los más “cancheros” y “picantes” como dicen ellos al momento de buscar una desconcentración de algún hispano y buscar la expulsión que ahora sí les permitiera buscar la portería de Unai Simón, no obstante, los expulsados fueron ellos, Enzo por doble amarilla luego de cometer una falta innecesaria y que a ojos de solamente Argentina no era objeto de amonestación, y el caso de Paredes fue simple y sencillamente por mal perdedor.

Eso sí, para la prórroga, y ya con un hombre menos, Scaloni ya había perdido a Lisandro Martínez y al “Cuti” Romero por lesiones, e increíblemente sacó a Julián Álvarez de la cancha para meter a un defensor, dejando a Lautaro Martínez en la banca en miras de lo que posiblemente sería una tanda de penaltis; de esta manera Argentina se quedaba sin un cobrador confiable para una eventual tanda.

España en ningún momento cambió su esquema de partido y siempre tuvo el control de la pelota, aunque también debemos apuntar que los cambios descompusieron un poco al parado de Luis de la Fuente, pero claro, sin renunciar a la idea de juego; solamente en la prórroga ya se sentía la desesperación por anotar y el ánimo comenzaba a menguar, porque cada minuto que pasaba los acercaba a territorio de Emiliano Martínez, el mejor atajador de penales de este siglo.

Y finalmente llegó, un centro pasado que Nico Williams retrasó al manchón penal con un cabezazo, permitiéndole a Ferrán Torres llegar franco y de frente al arco para rematar de zurda y anotar el gol definitivo que a la postre fue el del título… igual que el “Iniestazo” de 2010.

=0=

ESPAÑA

Siendo muy sinceros, decimos que es sorpresivo el campeonato español, dado que al arranque de este torneo, nadie, y absolutamente nadie, ponía como campeón a la “furia roja”, vamos, ni siquiera a semifinales del torneo; esto debido al fútbol descafeinado y poco vistoso por así decirlo que ofrecía la selección de Luis de la Fuente. A eso debemos sumarle su muy discreta fase de grupos donde un empate ante Cabo Verde destaca como el momento más “bajo” que tuvo la Corona durante este mundial.

Sin embargo, ese partido fue el punto de inflexión para que España fuera a la alza, y desde la jornada 2 jamás voltearon atrás y su fútbol fue creciendo como la espuma, siempre discreto y modesto, pero también siempre efectivo, consiguiendo una goleada sobre Arabia Saudita de 4-0, un triunfo efectivo de 1-0 contra Uruguay, una goleada 3-0 a Austria en 16vos, y un justo 1-0 sobre su vecino Portugal en octavos.

Las cosas empezaron a tornarse serias cuando en cuartos de final lograron imponerse a la selección de Bélgica 2-1, y fue hasta esta instancia que España recibió el único gol en todo el torneo… así es, España se fue de Norteamérica 2026 con 14 goles anotados y solamente 1 (UNO) en contra, lo que magnifica el trabajo defensivo de los ibéricos y su efectividad al ataque.

Y finalmente, llegó el momento donde España dio el paso al frente y mostró que tenía la capacidad para golpear con firmeza la mesa de los contendientes y quedarse con el título, al derrotar con suma autoridad y de manera apabullante a la máxima favorita del torneo: Francia.

=0=

ARGENTINA

¿Qué podemos decir de Argentina? Hay que ser muy sinceros también, los pamperos llegaron muchísimo más lejos de lo estipulado para la calidad de su plantel. Es cierto, eran los campeones defensores y Lionel Messi todavía combustible en el tanque, pero la cantidad de beneficios arbitrales recibidos en el torneo eran más descarados y evidentes que su calidad como equipo.

Una ruta hacia la final de auténtica risa: Argelia, Austria, Jordania, Cabo Verde, Egipto, Suiza, Inglaterra y finalmente España fueron los equipos que Messi y compañía tuvieron que enfrentar para poder llegar a la final del torneo, e increíblemente y a pesar de lo “sencillo” de su camino, las ayudas y jugadas polémicas tuvieron que hacerse presentes para permitirle a Messi buscar su bicampeonato mundial, donde incluso el argentino debió irse expulsado en el primer partido vs Argelia, pero los árbitros callaron.

Es válido comentar también la frecuencia con la que Gianni Infantino estaba presente en los partidos de Argentina, e incluso mostraba alegría y alivio cuando la “albiceleste” lograba conseguir el triunfo o Messi metía gol, lo que alimentaba la molestia y las teorías del colectivo futbolero que estuvo pendiente de este torneo.

Contra Cabo Verde tuvieron que irse hasta el tiempo extra para poder eliminar a una modesta selección africana; en octavos ante Egipto estaban abajo 0-2, y tras varias jugadas dudosas donde se vieron muchísimos criterios sesgados en favor de los sudamericanos, lograron remontar; contra Suiza una expulsión sumamente ridícula y una discrepancia en criterios los calificó a semifinal; y en el duelo contra Inglaterra, una serie de faltas que no fueron marcadas, sumado a un atentado al fútbol orquestado por Thomas Tuchel, mandó a Argentina a la final.

Lo que sí vamos a darles por buena a los argentinos es la capacidad para saber sufrir los partidos y nunca bajar los brazos, prueba de ellos son los grandes goles que anotaron futbolistas como Julián Álvarez y Enzo Fernández; Argentina tenía para morir en el campo, pero sus rivales levantaban el pie demasiado pronto y optaban por encerrarse en su portería con miedo a seguir atacando.

=0=

CONCLUSIONES

Terminó este gran mes de Copa del Mundo, pese a tantas críticas y situaciones donde el torneo se fue manchando, al final tuvimos a un digno campeón que hizo lo necesario para ganar sin ningún argumento en contra, y fueron 40 días inolvidables con esta nueva modalidad de 48 selecciones donde vivimos varios partidos y lindas historias que se quedan guardadas en nuestras memorias.

La decepción más grande sin duda alguna fue Francia, que no consiguió llegar a la final pese a tener el mejor equipo del mundo, literalmente; la sorpresa de esta Copa del Mundo terminó siendo Bélgica, selección por la que no dábamos un peso y se metió hasta cuartos de final; el caballo negro terminó siendo Suiza que avanzó hasta donde pudo y cerca se quedó de una semifinal; y fuera de eso, las sorpresas de selecciones pintorescas se quedaron en 16vos, máximo en octavos de final.

España firma así un presente de escándalo, siendo los vigentes campeones de la Eurocopa, y a eso debemos sumarle su reinado actual en el fútbol femenil; sumemos entonces esta Copa Mundial y definitivamente estamos hablando de un poderío y lo que auténticamente es un imperio español en el ámbito deportivo.

Y así como empezó el Mundial, ha terminado, una edición que guardo en mis memorias para siempre por haber sido la primera Copa del Mundo a la que asisto, y bueno, las circunstancias en las que me tocó presenciar los partidos de México simple y sencillamente son de antología.

Hasta la próxima.