El viernes empezaba de lo más tranquilo en Sinaloa hasta que llegó el mensaje de X sobre el regreso del gobernador Rocha Moya. Lo que apuntaba a que todo sería un trámite se dejó venir con una ola de posicionamientos del oficialismo que eclipsaban a la oposición.
Lo ocurrido en Sinaloa en apenas tres días confirma algo que el viernes parecía apenas una hipótesis: el efecto de la posible ruptura o fractura entre Palenque y Palacio, siendo uno de los epicentros Culiacán, Sinaloa. El otro, tal vez, es Buenos Aires.
Las dos salidas de la presidenta en público, una el sábado y la otra el domingo, han sido ambas breves y frías. En eso radica su mensaje. ¿Enojo presidencial? Y ahora viene la segunda parte de la operación: la designación. El Congreso adelantó su sesión para este lunes a las 8 de la mañana para designar al gobernador o gobernadora interino.
En 72 horas, la secuencia fue contundente:
1.- El gobernador Rocha regresa a Palacio.
2.- Morena y Segob se deslindan.
3.- Monrreal llama a la reflexión y a solicitar de nuevo licencia.
4.- La carta de los gobernadores morenistas en esa misma línea.
5.- El sábado el mensaje de la presidenta. Después, en un evento público, dice que se enteró por redes. El domingo hace otros comentarios en el mismo sentido, subiendo el tono.
6.- El Congreso local recibe la licencia del gobernador Rocha. Se convoca para a designar a la interina o al interino el lunes, y todavía no sabemos por quién se decidirán.
¿Por qué el Congreso se tardó un día en recibir la licencia y en la designación? Si antes fue en el mismo rato (la recepción de licencia y designación). Creo que ahí radica la clave para saber quién viene. Además, en los mensajes de la presidenta, también se puede observar el rumbo que va a tomar Sinaloa. Son horas de incertidumbre y, al parecer, el tejido político es más fácil de arreglar que el tejido social a consecuencia de la inseguridad.
En la designación está la clave del futuro en Morena, y lo que falta.
