Nuestro fútbol de un tiempo para acá ha empezado a juntarse bastante con la Major League Soccer de los Estados Unidos, alejándose de la competitividad y de lo que podríamos considerar el progreso futbolístico que nos ha privado de ver un desarrollo integral de los clubes y sobre todo de los jugadores, cuya vara de medición termina siendo inevitablemente la Copa Mundial y donde los resultados han sido los mismos de siempre.

En este tenor, esta semana se puso en marcha la cuarta edición de la poco célebre “Leagues Cuo”, o Copa de las Ligas que se celebra en conjunto con el torneo norteamericano, y que, hasta esta entrega, se jugaba exclusivamente en territorio estadounidense.

Un “campeonato” cuyo objetivo es acercar al aficionado “pocho” a sus equipos favoritos de México, pero que simplemente ha sido un escaparate para ver torneo a torneo como los clubes de la MLS arrasan sobre los mexicanos, en un formato completamente inequitativo y donde el nivel futbolístico simple y sencillamente salió del chat.

Desde su creación, este certamen ha vivido muchísimos cambios edición tras edición, sin un formato que sea justo y al menos le entregue al aficionado mexicano un aliciente para consumirlo o esperarlo con muchísima expectativa, tal y como sucedía en su momento con la Copa Libertadores o la Sudamericana.

La principal crítica que vive este torneo es su desigual formato de celebración de los encuentros, es decir, la gran mayoría, por no decir todos sus partidos hasta la edición pasada, se jugaban en territorio estadounidense, obligando a los clubes mexicanos a hacer el viaje a Estados Unidos, teniendo traslados largos y prácticamente jugando en condiciones desventajosas o por lo menos equilibradas con los equipos del vecino del Norte.

A eso hay que sumarle las fechas en que se juega esta Copa, a la mitad del año cuando en México apenas se está regresando a trabajar y la pretemporada está todavía sintiéndose en las piernas de los jugadores; no conformes con ello el torneo de Liga MX arranca, se juegan 2-3 jornadas y se tiene que cortar en seco para atender este compromiso.

Por su parte, la MLS juega un calendario distinto que va de marzo a noviembre, completamente diferente a lo que marca la FIFA como tal para la organización de las principales ligas del mundo, por ende, los equipos norteamericanos están jugando este compromiso completamente en forma y con sus jugadores a punto, siendo sumamente notoria la brecha de nivel de sus participantes.

Todos estos argumentos nos hacen calificar la Leagues Cup como si fuera un auténtico estorbo, al menos para los equipos de la Liga MX, quienes ven una carga física innecesaria para sus planes de trabajo, e incluso hasta con bajas por lesión que muchas veces lanza al traste la preparación de pretemporada y deja mermado al equipo de cara al compromiso de verdad importante que es la liga doméstica.

Dicho lo anterior, tenemos un arranque de Leagues Cup con resultados esperados por auténticamente todos: de los 18 primeros partidos disputados de esta edición, solamente 6 han sido triunfos para la Liga MX, 10 victorias han sido para la MLS, y dos empates donde el punto extra se ha repartido a uno por cada representante de las ligas participantes.

De buenas a primeras podríamos decir que casi podríamos decir que está “equilibrada” la cosecha en esta primera jornada, pero debemos hacer el apunte que en este certamen finalmente están dando algo de justicia y algunos partidos se han jugado en México, que de hecho solamente fueron dos partidos, entonces si los quitamos de la ecuación, estamos hablando de apenas cuatro victorias para la Liga MX jugando en el formato “tradicional”.

Para sorpresa de nadie, los dos partidos jugados en México terminaron con un marcador esperado por todos: Toluca goleó 3-0 al Seattle Sounders en el Nemesio Diez, y el América apabulló al San Diego FC por marcador de 3-1 en partido celebrado en el Estadio Azteca. Demostrándonos que si este torneo fuera más justo con la elección de las sedes, veríamos unos resultados más apegados a la realidad de ambas ligas de fútbol.

Encima de que México debe hacer el viaje a Estados Unidos y jugar en condiciones que hasta se podrían considerar como “desventajosas”, los clubes de la MLS hacen burla de esta situación y aprovechan para “calentar” a la afición con mofas y memes donde dan a entender que son una mejor liga que la mexicana. De por sí el aficionado mexicano le sufre tantito al momento de seguir a sus equipos, y a eso deben agregarle el soportar este tipo de humillaciones que hasta podemos considerar como innecesarias.

Este par de partidos jugados en México ya sentaron el precedente de que en condiciones justas, la MLS no tiene mucho qué hacer ante los clubes de la Liga MX, bueno, al menos los del “big six” que son los que compiten año con año. Estamos seguros de que: Tigres; Rayados; Chivas; Cruz Azul; o hasta el Pachuca o el Atlas, jugando en territorio mexicano no tendrían problemas para meterle 2 o 3 goles a sus rivales de MLS.

Pero bueno, sabemos cómo se maneja la FMF y la directiva de la Liga MX; les prometieron dinero e ingresos estratosféricos llevando a sus equipos a jugar un torneo donde el único ganador es la MLS al inflarse el pecho durante 3 semanas, y si con eso pueden hacerse un poco más ricos, sacrificando lo que de verdad dejaba algo al aficionado y al futbolista como el participar en torneos internacionales de alta competitividad, vale la pena hacer ese “sacrificio” … al menos para ellos.

No cabe duda de que esta “Estorbo Cup” perjudica más de lo que beneficia, sin embargo, el precedente de jugar en México ya se hizo presente, y si finalmente los organizadores deciden llevar este espectáculo a los estadios de nuestro país, verán que los resultados serán más apegados a la realidad. A ver si en 2027 vemos un campeonato completamente binacional, y veremos cómo las risitas de los clubes “gringos” se apagan.

Ojalá.

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Con esto concluimos por hoy, les deseamos un excelente fin de semana.

Hasta la próxima.