En Escuinapa, la violencia dejó de ser un problema de seguridad para convertirse en una pregunta sobre poder en el territorio: ¿quién tiene la capacidad de decidir sobre la vida y la muerte en ese espacio?
El asesinato de mujeres, funcionarios públicos y de policías revela distintas dimensiones de una misma crisis. El concepto de necropolítica, expuesto por el politologo camerunes Achille Mbembe, nos permite entender cómo las formas del poder producen que ciertas poblaciones queden expuestas a la muerte, al miedo y a la violencia. No se trata, pues, de contar homicidios o desapariciones, sino de preguntarnos: ¿dónde quedó la capacidad de garantizar la vida y por qué la amenaza de morir poco a poco va condicionando la existencia cotidiana?
La antropologa argentina Rita Segato nos explica que la violencia contra las mujeres exige otra lectura. En determinados contextos, los cuerpos femeninos se convierten en territorios donde se inscriben mensajes de dominación, disciplinamiento y poder. El asesinato de una mujer no debe reducirse a una cifra policial: también obliga a investigar si existen relaciones de género, mecanismos de intimidación o formas de violencia que buscan imponer autoridad sobre otros en un mismo territorio.
¿Y qué significa que también sean asesinados funcionarios públicos? Significa que debemos preguntarnos por la capacidad real de las instituciones para ejercer autoridad, proteger a sus trabajadores y garantizar derechos. Cuando quienes representan al Estado son víctimas de la violencia, la crisis no se limita a la seguridad personal: alcanza la legitimidad y la capacidad institucional de gobernar.
La coincidencia de estos crímenes obliga a mirar el conjunto: la violencia contra servidores públicos, los asesinatos de mujeres y el miedo que se va instalando en la vida comunitaria. En ese sentido, el problema es qué poderes avanzan mientras la sociedad aprende a vivir con miedo y el Estado enfrenta el desafío de recuperar su capacidad de proteger y prevalecer la vida.
Entonces, ¿quién va fijando las reglas en el territorio?, ¿qué sigue?, ¿Escuinapa es el canario en la mina o tendrá arreglo?
