El día de hoy arrancamos con un tema bastante frustrante para la calidad del pelotero mexicano que no termina por ser reconocida en la Gran Carpa como debería, y hablamos de que Joey Meneses, beisbolista oriundo de Culiacán, ha elegido por ir una vez más a la agencia libre, quedando desvinculado de los Aviadores de Las Vegas, filial de Triple A de los Atléticos de California (próximamente de Las Vegas de igual forma).
“Cabajoey” cerró la temporada con los Aviadores con un sólido porcentaje de bateo de .304, con 148 imparables, de los cuales 28 fueron extrabases y 16 se fueron más allá de la barda, siendo números mucho más que respetables y que le adjudicaron el título de “MVP” del equipo de Nevada. Y sin embargo, eso no fue suficiente para que los Atléticos le dieran la oportunidad de concluir la campaña regular con el primer equipo, y esto pese a tener mucho mejores números que el primera base titular del equipo de MLB, Nick Kurtz, que tuvo un porcentaje de bateo de .277, con 90 imparables, 16 extrabases y 21 cuadrangulares.
No hablemos del bateador designado titular de Atléticos, Brent Rooker, quien tuvo números más anémicos que su compañero Kurtz, bateando para un deficiente .200, 36 imparables y 10 cuadrangulares, eso sí, con apenas 136 turnos al bat contra los 487 que tuvo Meneses en la sucursal de AAA; sin embargo, uno hace estos comparativos y hace sus proyecciones, y de todas formas frustra ver cómo otros peloteros tienen más oportunidades en el equipo de MLB.
Meneses, contrario a lo que mucha gente está publicando en sus redes sociales para “jalar likes” y mover el tráfico de interacciones, no fue cepillado por el equipo de los Aviadores, la realidad es que siguió el protocolo de ligas menores y tomó la agencia libre, esperando a que otro equipo el próximo año lo tome, ya sea para seguir en sucursales, o directamente en el roster de Grandes Ligas.
No es el primer caso de un pelotero mexicano que tiene números impresionantes en la AAA y no puede dar el salto a la gran carpa. En su momento, Jorge “Chato” Vásquez tuvo una salvaje temporada de 32 cuadrangulares y 93 carreras impulsadas con los Yankees de Scranton/Wilkes-Barre. Todo apuntaba a que tendría su oportunidad con los Mulos de Manhattan, pero esta nunca llegó.
Sebastián Elizalde es otro que tuvo una gran actuación con los Murciélagos de Louisville, sucursal AAA de los Rojos de Cincinnati, incluso obtuvo el galardón de MVP del equipo en 2017, pero, al igual que Meneses y Vásquez, la oportunidad de llegar al primer plantel no se apareció, pese a quemar la antesala de las Grandes Ligas.
A diferencia de sus dos compañeros ex tomateros al igual que él, Meneses ya probó las mieles de las Grandes Ligas y estuvo un buen tiempo en el roster de los Nacionales de Washington, al final por diversas razones terminó saliendo del equipo, y ahora ha batallado para poder establecerse de nueva cuenta en las Mayores.
La edad ya está influyendo un poco en el futuro de Joey, con 34 años de edad es cada vez más complejo que pueda conseguir un contrato MLB, y la ventana se va haciendo más estrecha, pero es aquí donde frustra más leer de caso como Jorge Polanco, pelotero dominicano de los Mets de Nueva York, quien tuvo números bastante anémicos en la campaña y lo mantienen en el roster titular, es quizás, al igual que en el fútbol, que el pasaporte pesa en el béisbol, y al mexicano lo tienen más perfilado como un pítcher confiable, más allá de ser un pelotero de campo.
Esperemos que a Joey le llegue una oportunidad más en Grandes Ligas, porque ha trabajado bastante años y ha mantenido un nivel constante, es cuestión que por una vez la suerte le guiñe el ojo y tenga un tercer stint en las Ligas Mayores.
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Siguiendo con el béisbol, ya tenemos las series divisionales listas y por arrancar este fin de semana, con partidos muy emocionantes y que auguran series vibrantes de principio a fin.
YANKEES – RAYAS: Los Mulos atropellaron en toda la extensión de la palabra a los Medias Rojas de Boston, ni siquiera permitiéndoles llegar a octubre como marca la tradición de los playoffs, y con el ánimo por las nubes al haber dado cuenta de su máximo rival, los Yankees se meten al Tropicana Field, listos para el siguiente desafío.
Enfrente están unas Rayas que fueron el mejor equipo de toda la temporada regular en la Liga Americana, quienes se llevaron la serie anual ante los neoyorquinos 7-6, sin embargo, los Yankees cerraron fuerte la rivalidad ganando cuatro de los últimos cinco partidos entre ellos. Por el lado rayado, Cam Schittler y Max Fried demostraron que sus brazos están afinadísimos, más la experiencia de Gerrit Cole, no obstante, tendrán que medirse ante un equipo que batea sumamente bien como es Tampa, con Junior Caminero, Yandy Díaz, Cedric Mullins y el mexicano Jonathan Aranda.
Difícil serie, pero vemos a Tampa Bay avanzando en cuatro partidos.
GUARDIANES – MEDIAS BLANCAS: Una serie donde el equipo que se siente invencible son los patipálidos, con un Munetaka Murakami que se ha ganado el corazón de todos, tanto dentro como fuera del campo, y con unos Medias Blancas que se impusieron sobre un equipo tan experimentado como lo son los Astros de Houston.
Cleveland descansó por ser el segundo mejor récord, y sus figuras como Jo Adell, José Ramírez y Kyle Manzardo, están listos para ser un difícil desafío para los abridores de Chicago, quienes tuvieron una gran serie de comodín, teniendo buenas actuaciones en lanzadores como Jordan Hicks y Anthony Kay.
Esta serie, si bien parece la más descafeinada de la postemporada, vemos a Chicago en caballo de haciendo a seguir haciendo magia en estos playoffs; Cleveland juega bien de local, pero no deja de ser un equipo gris.
DODGERS – BRAVOS: En la Nacional las cosas arrancan fuertes e interesantes con un duelo tan atractivo como electrizante, los Dodgers buscan el tricampeonato y en su primer enfrentamiento deben ir por la cabeza de los Bravos de Atlanta, clásico rival y que cuando se enfrentan ambas novenas, son partidos inolvidables.
Atlante tuvo que irse al máximo posible con Filadelfia para avanzar a Divisionales, y vaya que sudó en serio, pero una vez que conectaron el batazo oportuno, los Phillies se desinflaron, y el resto fue un día de campo para los abridores de los Bravos, especialmente para Chris Sale que está un décimo aire, y va ante una de sus víctimas favoritas. Por otro lado, los clásicos de siempre: Austin Riley, Ronald Acuña Jr., Ozzie Albies y Matt Olson, son las principales amenazas del plantel californiano.
Por su parte, los Dodgers tuvieron una temporada “mala”(sí, le decimos mala a una campaña de 100-62), y dejaron algunas dudas, pero en el cierre de temporada se encendieron y empezaron a mostrar que son ese equipo peligroso de playoffs. Con una rotación de escándalo integrada por Tarik Skubal, Yoshinobu Yamamoto, Blake Snell y Tyler Glasnow, los rivales no tienen un posible “eslabón débil”, y a eso sumar que los Bravos han tenido problemas bateándole a zurdos. La ofensiva nada nuevo: Ohtani, Betts, Freeman, Smith, Muncy y Kiké Hernández… nada más qué agregar, o bueno, quizás sí: Teoscar Hernández y Kyle Tucker, ah, ¡claro!, también Andy Pages. Dodgers en 4.
PADRES – CERVECEROS: Los de San Diego hicieron ver como un equipo de amateurs a los Cachorros de Chicago y su fraude llamado Pete Crow-Armstrong (“MVP”), propinándoles sendas palizas en noches consecutivas en el Petco Park, siendo así un fortín casi infranqueable.
Sin embargo, la cosa está así: deben medir al mejor equipo de las Grandes Ligas, al de los 103 triunfos como lo son los Cerveceros de Milwaukee, que simple y sencillamente son el máximo aspirante a ganar el título este año.
Con jugadores como Logan Henderson, Jacob Misiorowski, Jackson Chourio o el propio Christian Yelich, los Cerveceros tienen argumentos más que suficientes para eliminar a los Padres de los siempre conocidos Fernando Tatis Jr. y Manny Machado.
La clave para que San Diego avance será conseguir aunque sea un triunfo en Milwaukee, haciendo pesar en demasía el Petco Park, ahí está el pan para los Padres, de otra forma jamás conseguirán avanzar de ronda.
Veremos.
Con esto terminamos por hoy. Les deseamos un excelente fin de semana.
Hasta la próxima.
