Reinventando la Política

 

La decisión de Canaco Mazatlán de cancelar su feria no fue un acto de ocurrencia, ni tampoco una determinación individual, pareciera más bien, una decisión consensuada entre el gremio empresarial que implicó bastante prudencia frente a posibles escenarios de inseguridad, pero también pérdidas económicas para quienes habían invertido tiempo, dinero y esfuerzo en su organización. Se habla casi de un millón de pesos.

Y con esto, nadie cancela un evento de esta naturaleza por gusto. Menos aún cuando están comprometidos comerciantes, proveedores, empleos y recursos que difícilmente se recuperan.

Por ello, sorprende que la sorpresa del gobierno municipal parezca mayor que su capacidad para comprender las razones de los empresarios. Mientras las autoridades consideran que existen condiciones para realizar eventos, el sector comercial hace sus propios cálculos y asume una decisión costosa para evitar riesgos mayores. Sobre todo por que percibieron los cambios de hábitos de los consumidores: y es que detectaron que la noche se queda desierta: ya no está saliendo la gente.

Y esto es bastante importante en la toma de decisiones: el miedo está modificando las decisiones económicas, está restringiendo la convivencia y obliga a suspender actividades, la inseguridad ya está produciendo efectos más allá de las estadísticas delictivas.

Canaco no solamente está cancelando una feria; está haciendo visible el costo que la inseguridad impone a la actividad económica y a la confianza social. La prudencia empresarial merece ser entendida en su justa dimensión: no como una exageración ni como una concesión al miedo, sino como una decisión colectiva frente a riesgos que sus integrantes consideran que no pueden ignorar.

Aquí lo que hay que enteder, es por qué los empresarios decidieron perder dinero al cancelar, también es por qué llegaron a considerar que perderlo era preferible a continuar.

Cuando quienes invierten en una ciudad deciden detenerse, el gobierno del puerto debería escuchar antes de sorprenderse.