Ernesto Gutiérrez

Culiacán, Sin.- Karen Ayelen fue privada de su libertad, sometida y asfixiada con un líquido hasta perder la vida; así lo expuso la Fiscalía en la audiencia inicial de este sábado, en la que se vinculó a proceso y se dictó medida cautelar de prisión preventiva a Carlos “M”, de 48 años de edad, quien está siendo acusado de feminicidio agravado en contra de la menor, de tan solo 16 años de edad.
El crimen
De acuerdo con las primeras investigaciones, la joven de 16 años de edad salió de su trabajo, un sushi ubicado frente al Centro de Ciencias de Sinaloa, en punto de las 19:00 horas. Ese día había recibido su pago y se dirigió a pie a su domicilio, el cual quedaba a algunas cuadras.
Fue a las 19:30 horas, cuando a la familia le extrañó que su hija no llegara a casa, ya que regularmente hacía 10 minutos de camino, y comenzaron a buscarla.
El padre de Karen arribó al sushi donde trabajaba su hija para preguntar por ella. Ahí le informaron que había salido en su horario regular y le mostraron imágenes de las cámaras del local, en las que se le veía abandonar el lugar vistiendo jeans azul, playera negra y tenis del mismo color.
Al no dar con el paradero de su hija visitaron una gasolinera que cruzaba todos los días. Ahí, el despachador en turno confirmó que había visto a Karen pasar; así lo ratificaron también las cámaras de vigilancia del negocio.
Hay una tercera cámara que registra a Karen, es de un vecino de la colonia Villa Universidad. En ella se aprecia como, minutos después de las 19:00 horas, Karen llega a la esquina, retrocede unos metros, cruza la calle y comienza a acariciar y jugar con un perro, afuera de la casa de su vecino, el presunto feminicida. Ahí se pierde su rastro.
Las investigaciones
La Fiscalía determinó que Karen fue sometida y amarrada de sus manos. El asesino le introdujo una de sus calcetas a la boca y posteriormente la asfixió con un líquido hasta perder la vida. En el cuerpo afortunadamente no se encontraron signos de abuso sexual, se cree que pudo ser por el actuar rápido de su familia, quienes incluso tocaron la puerta de Carlos “M” para preguntar por su hija, pero este respondió que no la había visto.
Carlos “M”, de oficio mecánico, pidió el carro prestado a Brenda, una amiga suya, bajo la excusa de que unos clientes se habían quedado “tirados” rumbo a Navolato. Ella, acompañada de sus dos hijas, pasó a recoger al imputado a su vivienda la madrugada del 2 de septiembre. Media hora después Carlos regresó solo a su casa a bordo del vehículo, un Jetta color gris.
Alrededor de las 6:00 horas del día siguiente, Carlos volvió a salir de su domicilio en el carro prestado.
Una hora más tarde se encontró el cuerpo sin vida de Karen en las inmediaciones del panteón La Lima, frente a Ciudad Universitaria (CU).
Horas más tarde, cuando Carlos “M” entregó el carro a su amiga Brenda y ésta, al parecer sin sospechar nada, lo fue a dejar a su domicilio. Familiares de la víctima pidieron a una patrulla que investigara el carro, ya que les parecía sospechoso, pero no encontraron nada.
Las pruebas: Todo lo acusa
La investigación tomó su rumbo. Las imágenes de la cámara de vigilancia de uno de los vecinos fueron fundamentales. También lo fue el apoyo de Brenda, la amiga del imputado, quien puso a disposición de las autoridades su vehículo para que se analizara y tomaran muestras.
De acuerdo con las periciales de genética en el coche se encontraron cabellos que concuerdan con el perfil genético de la víctima y la prueba Blue Star, la cual releva manchas de sangre que habían sido lavadas o limpiadas, y las cuales también dieron positivo a la joven.
Por otro lado, los trabajos realizados en el cuerpo de la víctima, revelaron la presencia de material genético del hoy imputado en el pantalón de Karen.
Dictamen
Tras la exposición de la Fiscalía y una nula objeción por parte de los defensores del imputado. El juez Adán Alberto Salazar vinculó a proceso a Carlos “M” y dictó medida cautelar de prisión preventiva.
La audiencia se reanudará el próximo 4 de diciembre, luego de que el juez fijó un plazo de tres meses para el desarrollo de la investigación complementaria.
El acusado quedó recluido en prisión preventiva en el Penal de Aguaruto hasta que se le declare culpable o inocente.

