Doña Norma Rita narra lo que vivió al incendiarse su casa en Culiacán

Culiacán, Sin.- El ulular de las sirenas de los camiones de bomberos alertaron a los vecinos de la colonia Juntas de Humaya durante la mañana de este sábado 16 de marzo. Sin saber de qué se trataba los vecinos salieron de sus viviendas para ver qué sucedía, mientras el camión de color rojo se perdía entre las calles asimétricas de dicho asentamiento ubicado a un costado del río Culiacán y a unos metros del Puente Negro.

Eran las 9 de una mañana fría y nublada en el que amenazaba una llovizna que nunca llegó. Un clima tranquilo y hasta placentero para aquellas personas que se les antojaba quedarse en su lecho para seguir descansando en sábado que parecía domingo. Pero las emergencias no tienen hora como dijo don Carlos, vecino de la vivienda donde ocurrió el siniestro y en un abrir y cerrar de ojos sucede todo y la tranquilidad se pierde.

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Minutos antes doña Norma Rita, que ella misma se hace llamar ‘La Picarita’, estaba lavando ropa cuando de pronto escuchó un “tronido” seguido de otro similar que la hizo alarmarse y correr hacia el interior de su vivienda a ver qué sucedía cuando de pronto se espantó al ver las grandes llamaradas que alcanzaban el techo de una vivienda construida en parte de hormigón, madera y lámina de cartón.

“¡Se está quemando! Le dije rápido y comencé a echar cubetas y más cubetas de agua hasta que apagué la lumbre. No me importó quemarme, lo que quería era apagar todo antes de que se me quemara toda la casa y luego vino mi hijo y mis vecinos que me ayudaron y entre todos sacamos todo el cochinero que quedó de lo que se quemó”, señala sin lamentarse y resignada al siniestro que casi le cuesta la vida.

Fue una veladora

Mientras habla con dificultad, ya que una mascarilla con oxígeno le impide expresarse libremente y sentada en una silla en el porche de su casa, señala que el fuego inició en un pequeño altar que tiene dedicado en memoria de sus padres y a Dios.

“Yo creo que la veladora que estaba prendida se quebró y la cera se derramó en el altar donde también estaba un paquete grande de rollo de papel que fue alcanzado por la lumbre y la cera, y rápidamente se quemó”, comenta.

“Cuando se estaba quemando todo no me di cuenta, me di cuenta cuando tronaron por lo caliente los botes para los moscos (insecticida en aerosol) que estaban allí y fue cuando eché agua, mucha agua para que se apagara y ya al último sacamos todo esto que se quemó”, señalando bicicletas, ropa y un colchón quemados en la entrada de su domicilio, resignada, pero sin perder el sentido del humor.

Tizne y melancolía

Con su cara tiznada por las maniobras y el esfuerzo que realizó para sofocar las llamas que amenazaban con su patrimonio, doña Norma Rita agradece a los socorristas y a Dios el haber resultado solamente con un cuadro leve de intoxicación por inhalación de humo y luego de algunos minutos de estar bajo observación de los socorristas de Cruz Roja, la mascarilla le fue retirada junto con el oxígeno y poco a poco bomberos, paramédicos y policías se retiraron del lugar.

Doña Rita se quedó con la mirada perdida entre las cosas chamuscadas que se perdieron durante el incendio, tal vez con la esperanza de volver a juntar un poco de dinero para comprar el abanico, ropa y el colchón que se le quemó, así como dos bicicletas que al parecer son de sus nietos.

El inmueble de Doña Norma Rita se localiza por la calle Ajonjolí número 2520 de la colonia Juntas de Humaya, a solo un par de calles de la escuela primaria Héroes de Sinaloa de dicho sector, donde sus vecinos esperan a que lleguen las autoridades para apoyarla con “algo” para salir adelante.

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