
Guasave, Sin.- Hombre de ética de trabajo, respeto y generosidad, tres valores que desde el seno de su familia atribuyen a la figura de Francisco “Pancho” Ochoa Zazueta, fundador de El Pollo Loco.
Lo más relevante de la información de Los Noticieristas, puedes encontrarla en Twitter @noticieristas
Claro que el creador de la primera franquicia mexicana que ingresó con éxito al mercado estadounidense en los ya lejanos 80´s, es un digno ejemplo, por ello no es de extrañarse que esta tarde se añadiera a la Galería de Guasavenses Ilustres, al lado de personajes, como María del Rosario Espinoza, o el propio Raúl Cervantes Ahumada.
Sencillo y con mucho carisma, saluda por igual al alcalde que a su amigo de la infancia, hace a todos sentir parte de su familia, de esa familia que junto a su esposa, Flerida Inzunza, han visto crecer a la par de las metas que, no sin algunos tropiezos han ido consolidando.
El negocio que comenzó con “la receta secreta de Mamá Concha”, su mamá, es ahora un ejemplo de inspiración, y es sustento de muchas familias, tan sólo en Estados Unidos estima que genera más de 2 mil empleos directos, tiene presencia no sólo en América sino en países como Filipinas, pero cuando Pancho inició lo único que le pedía a Dios era que el negocio generara suficiente para dar estudio a sus hijos.
“Yo cuando lo abrí lo único que le pedía a Dios era que el negocio me generara para poder mandar a mis hijos a estudiar a Guadalajara, México o a Monterrey, nunca me imaginé la magnitud. Mi esposa me ha ayudado mucho, siempre, y mis hijos unos nacieron en Los Ángeles, otros en Monterrey pero todos dicen que son de Guasave, ¿De dónde eres?, de Guasave“, expresa con voz amable.
A Laredo, Texas, ellos le conocen como Guasave dos, ya que son aproximadamente 500 Guasavenses más los que encuentran en El Pollo Loco un empleo, y aunque hayan nacido allá, en Estados Unidos, son de Guasave por elección y linaje.
El Pollo Loco ha recabado muchas historias para contar, y ha tocado a mucha gente, entre esas anécdotas se encuentra que el propio Brad Pitt trabajó como botarga de El Pollo Loco en su juventud, antes de que fuera una estrella de Hollywood.
“Él se disfrazaba de pollo, todavía lógicamente no era artista, vivía en el mismo departamento que vivía Charly Gálvez que era gerente de un Pollo Loco, él le Dijo oye, consígueme trabajo sábado y domingo para ganar algo, y él le dijo, pues lo único es que sea de pollo porque El Verde, uno que se vestía de pollo que es de aquí de Guasave, lo acababa de sacar Migración, y ahí trabajó Brad Pitt, yo no lo conocí en esa época, estoy con la intención de algún día conocerlo”, señala Francisco.
Ochoa Zazueta sostiene que cuando le hablaron y le comunicaron, fue una sorpresa que le dió mucho gusto y fue un sentimiento muy bonito por el que está agradecido.
El padre “El Pollo Loco” tiene el reconocimiento de muchos, pero sobre todo valora lo más importante, el respeto de su familia y el orgullo de que entre sus hijos, como dijo el más pequeño de ellos, José Ochoa Inzunza, lo reconozcan como “Un empresario y humanista, un gran pragmatista que nunca pierde el sentido de humanidad, quien aplica siempre la máxima de brindar su ayuda al que lo necesite sin esperar nada a cambio, pero nunca se olvida de quién le tendió la mano cuando más lo necesitaba”.
Debes leer: Gerardo Vargas da negativo a prueba de COVID-19







