
Culiacán, Sin.- La estructura de un aula, que en su momento fungió como comedor para alumnos del jardín de niños Dr. José Mariano Carlón López, ubicado en el sector Cedros, en Culiacán, ahora es un latente peligro para los pequeñines.
Maestros y padres de familia denunciaron que la estructura del aula cuenta con grandes grietas, que podrían provocar que la edificación se viniera abajo ocasionando un accidente.
“Hay varios papás que no han mandado a sus niños porque está la pared muy, muy averiada, partida. Entonces, a ellos les da miedo porque han venido algunos ingenieros y han dicho que se tiene que derrumbar el aula”, expresó la maestra Concepción Mendoza.
“El problema más grande que tenemos es aquí en el aula que está aún lado del salón de mi hijo. Corre el riesgo de que se pueda derrumbar o de que pueda pasar un accidente, el salón está en muy malas condiciones. Ese no está en uso, pero el de nosotros sí. Todos queremos ya que se implemente las clases, de hecho, los niños están muy contentos porque volvieron, mi niño no quiere faltar, pero también es muy peligroso que llegue a haber un derrumbe o, Dios guarde, un accidente”, comentó Ana Luisa Zazueta, mamá de un alumno.
El problema no solo es la estructura de esta aula. Madres de familia denunciaron que sus hijos regresaron a clases sin contar con luz eléctrica y tienen que soportar las altas temperaturas que ya se comienzan a sentir en la capital sinaloense.




“No contamos con luz eléctrica y ya empezó el calor. Muchos niños tienen diferentes problemas, en mi caso, mi hija no puede estar mucho tiempo en el calor porque luego le empieza a salir sarpullido en todo el cuerpo y el cuero cabelludo. Es necesario que se instale la luz eléctrica”, denunció Doris Ortiz, mamá de una alumna.
“Los niños van a sufrir calor. No es justo que los niños vengan y que no tengan luz, o sea, no nada más los niños, las maestras también. Yo estuve aquí ayudándoles en lo poquito que puedo, ya estuve aquí toda la mañana y se siente el calor ya. Ver niños en el salón, obviamente van a sufrir más el calor que nosotros, nosotros como adultos a lo mejor si lo podemos aguantar un poquito más, pero ellos no”, añadió María Lafarga, madre de familia.
Padres de familias puntualizaron que los juegos recreativos también necesitan mantenimiento, incluso maestros han clausurado la resbaladilla sin embargo los niños siguen utilizándola y les ha ocasionado lesiones menores.
