
Culiacán, Sin.- Viviano Bernal y su esposa Aurelia Arellano tienen más de cuatro décadas en la producción de miel de abeja, en Sinaloa.
Son originarios de Guasave, donde aprendieron el largo proceso para obtener este producto natural, que inicia al llevar a las abejas a los campos de flores en este y otros municipios para recolectar el néctar y el polen.
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Viviano Bernal detalló que en cada colmena colocan 8 bastidores en los que las abejas depositan la miel.
“La otra parte de la colmena es alza, que le llamamos, es una cajita a la mitad de la cámara de cría que lleva ocho bastidores y esos bastidores se los ponemos encima de la colmena y la abeja sube a construir primeramente los panales y llenarlos de miel”.
Explicaron que de la apicultura obtuvieron la miel, la jalea real, el propóleo y el polen, que son los insumos principales para los productos artesanales que actualmente venden en Culiacán.
Don Viviano señaló que esta actividad les permitió sacar adelante a su familia a pesar de los retos que implicaba la competencia desleal.
“Ha sido un poco difícil, debido a que hay muchísimas personas que están disque vendiendo miel pura de abeja y en realidad lo que están vendiendo es alta fructosa o lo que era antes la miel caro y bueno, venden el frasco sin ninguna referencia, ni quien es el productor, ni quien la produce, ni ninguna referencia; domicilio, teléfono, nada”, explicó.







Ni su edad, ni la pandemia por el COVID-19 los detuvo. Su orgullo es pertenecer a esta importante actividad que en México genera alrededor de 100 mil empleos directos y produce más de 57 toneladas de miel al año, según datos de la Secretaría de Agricultura.
