
Culiacán, Sin.- Luis Enrique Ramírez Ramos no solo era un hombre de letras, conocedor del mundo cultural y de sus entrañas. Era también un periodista letrado, con un olfato informativo como pocos y sabedor de sus cualidades, las mismas que le hicieron ganar tantos reconocimientos durante sus más de cuatro décadas de trabajo, hoy ensombrecido por el luto que ha significado el atroz crimen que le arrebató la vida.
Egresado de la Escuela de Comunicación Social María Teresa Zazueta y Zazueta, Ramírez Ramos nació en Culiacán en 1963. Fue iniciada la década de los años ochenta que decidió adentrarse en el ambiente periodístico para la cadena de periódicos Noroeste. Pero su profesionalismo y el talento nato lo llevaron a viajar a la Ciudad de México, donde comenzó a residir en 1988 trabajando en las secciones culturales de los principales diarios del país.
El Financiero, El Nacional, La Jornada, El Universal y Milenio, dieron cuenta de su gran capacidad. Posteriormente regresó a Sinaloa para trabajar en la cadena El Sol de Sinaloa y posteriormente en El Debate, con la emblemática columna “Fuentes Fidedignas”, que después darían nombre al portal de noticias del cual era director fundador.
Diversos fueron los reconocimientos a los que Luis Enrique Ramírez se hizo acreedor. Dos veces ganó el Premio Pablo de Villavicencio de parte de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), el Premio de Periodismo del Festival Cultural de Sinaloa y el Premio Nacional de Periodismo Juvenil José Pagés Llergo del CREA. En total fueron 14 los galardones recibidos.
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Amante de las letras, Ramírez Ramos fue autor además de dos libros de corte periodístico: “La Muela del Juicio”, editado por Conaculta, y La Ingobernable; encuentros y desencuentros con Elena Garro, de la editorial Raya en el Agua.
Sin embargo, en 2011 una serie de crímenes, entre ellos el del también periodista Humberto Millán y el exdirector de Gobierno, Luis Pérez, provocaron que Luis Enrique decidiera abandonar por un tiempo Sinaloa, declarando que había un patrón entre esos asesinatos y él encajaba, por lo que se sentía en peligro.
“Personas que manejan información privilegiada y ligadas a un personaje del Estado, que se llamó Luis Pérez”, dijo a MVS en aquel lejano 2011.
En una entrevista para Noroeste, reveló que en sus columnas utilizaba información confidencial proveniente del espionaje que realizaba Luis Pérez, tras ser privado de la libertad a las afueras de la casa de “Oli” Alonso, quien también murió asesinada.
Al tiempo, Luis Enrique volvió a Sinaloa, dirigiendo su portal y escribiendo la columna “El Ancla”, ésta última publicada en el periódico El Debate. Apenas el pasado 3 de mayo se publicó su última colaboración llamada Moméntum, en la que recordó un encuentro con el exalcalde de Culiacán, Tony Castañeda. En Paz Descanse Luis Enrique Ramírez.
