
Los Mochis, Sin.- Como parte de su política social y con el propósito de seguir impulsando la cultura Yoreme-Mayo, entre las que se incluyen las festividades de Semana Santa, Gas y Petroquímica de Occidente, Planta de Fertilizantes hizo entrega de cinco máscaras a judíos del campo pesquero Lázaro Cárdenas, las cuales, fueron elaboradas por artesanos de la comunidad de Leyva Solano.
El gobernador tradicional de Lázaro Cárdenas, Ramón Ahumada Llanes, dijo que la entrega de máscaras les permitirá realizar el llamado “Conti”, una tradición indígena cada viernes de Cuaresma en cada uno de los pueblos donde se celebra las fiestas de Semana Santa, los cuales, representan la pasión y muerte de Jesucristo.
“Para eso las queremos. Nos hacen mucha falta. Nosotros carecemos del recurso para comprar, son caras las máscaras y todo el ajuar de un judío sale carísimo. El tenábari (hilos de nylon o de cuerda de algodón donde están pegados o cosidos capullos secos de mariposa que han sido recolectados en el campo y que son rellenados con piedras pequeñas de hormiguero) vale 800 por brazada y se ocupan 4 brazadas a cada pierna, más las máscaras y la capa que lleva el judío”.


El gobernador tradicional de Lázaro Cárdenas, reconoció que la comunidad no cuenta con los recursos suficientes para proveer de la vestimenta a los fariseos danzantes, ya que cada máscara de judío tiene un costo que supera los 2 mil 500 pesos.
Explicó, que el ajuar de los danzantes es muy peculiar: durante todo el ritual usan máscaras echas de cuero que cubren su rostro. Las carrilleras se colocan en la cintura, la capa es una manta bordada con imágenes religiosas, los huaraches los usan de tres piquetes o cruzados, y portan una lanza que la utilizan para protegerse de los animales durante la corrida.
Resaltó, que la empresa Gas y Petroquímica de Occidente siempre ha mostrado su apoyo hacia la comunidad indígena con acciones que permiten la continuidad de esta tradición que se niega a desaparecer, mientras que cada vez se suman más personas a esta festividad, que la convierte en una de las tradiciones más importantes de Sinaloa celebrada en el norte del estado.
