Fotos: Ana Karen Rubio / Los Noticieristas

Guasave, Sin.- Lina Ramírez Dorado es viuda de Jacinto “Cachorón Díaz”, un policía y exentrenador de boxeo que fue asesinado el 12 de junio del 2019, en cumplimiento de su labor. Aunque ella siempre ha trabajado, tras la muerte de su esposo se vio obligada a redoblar esfuerzos, pues la pensión que le pagan es de 2 mil 800 pesos quincenales, cuando lo justo es, insiste, que se le pagara el sueldo que su marido tenía.


“Yo como les digo peleo lo justo, algo que va conforme a la ley, que no nos vean la cara, no sabía yo que tengo este derecho pero por mi hija, tengo una niña de 10 años”.

En medio del dolor y por desconocimiento de sus derechos Lina, quien es madre de dos, pero solo tiene a su cargo a una niña de 10 años de edad, no ha reclamado antes, sino hasta este momento que su situación económica mejore, pues perdió a su esposo y además la economía de su hogar se ha visto también afectada.

En situaciones similares a la suya están al menos cuatro viudas de policías municipales más, sin embargo sólo Lina pudo pedir permiso en su trabajo para asistir a la manifestación que esta mañana protagonizaron Guerreros Unidos en compañía de tres trabajadores que no han sido reinstalados del Stashag.

Tras dialogar con el alcalde, Martín Ahumada Quintero, este se comprometió a revisar la situación de las viudas de policías que han caído en cumplimiento de su deber, así como la serie de demandas que también expusieron policías jubilados.

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