Guasave, Sin.- El Monumento a La Madre fue el escenario en donde integrantes del colectivo Rastreadoras de Guasave hicieron esta mañana del 10 de mayo una manifestación pacífica, para hacer visible su dolor, ese que deja la ausencia de un ser querido cuando es víctima de desaparición forzada, pero también para exhibir que hacen falta respuestas, empatía y denuncias anónimas que les permitan dar con los suyos.

Con la consigna de ‘10 de mayo no es de fiesta, es de lucha y de protesta’, las manifestantes, quienes en su mayoría buscan a sus hijos, aunque hay excepciones, como el de la señora Juanita Quiroz, que busca a su hermano Joaquín Guadalupe. Todas ellas tienen el mismo dolor en común, diferentes historias, pero coinciden en que, si bien la lucha en colectivo les deja sinsabores porque se topan a menudo con la indiferencia, antes de que fueran un grupo luchar por su cuenta era más complicado.

Rosa María Coronel, mamá de Espiridión Ávila Coronel, una de las fundadoras del grupo, señaló que están por hacer un viaje a Culiacán para exigir la liberación de cuerpos que desde el 2018 están en funerarias del municipio, sin que se haga el procedimiento genético necesario para su identificación.

“Antes de este mes vamos a ir a exigir a las autoridades que se entreguen esas osamentas, que se les realicen los estudios correspondientes y que se entreguen, también vamos a hacer una revisión de carpetas, por eso es muy importante que nos reunamos las madres que tenemos hijos desaparecidos para que estemos presentes en la Fiscalía y exigir”:

Abundan las carpetas que solo tienen la denuncia, no hay investigación, mucho menos ADN, por eso es de suma importancia empujar y exigir, pues las autoridades se escudan diciendo que los reactivos son muy caros, reclamó la madre buscadora.

Tienen cerca de 200 cuerpos en la fosa común, así como más de 350 cuerpos de personas desaparecidas denunciadas, esas son las cifras oficiales de desapariciones en Guasave, sin embargo, las rastreadoras saben que los números reales son por mucho superior, pues las desapariciones forzadas son el pan de cada día.

A las madres manifestantes las acompañaron activistas del Colectivo Sororas de Guasave, así como el profesor Pilar Sáenz de la CNTE.