
Culiacán, Sin.- Como cada año, María Reynalda Parra madrugó este Día de Muertos en el Panteón Civil de Culiacán, para visitar a su esposo Antonio Tostado, quien falleció muy joven, hace 50 años, dejándola a cargo de sus siete hijos.
Tanto el primero como el 2 de noviembre, María visitó desde temprano a su esposo para hacerle compañía hasta las 5 de la tarde. Detalla que arribó sola al camposanto, pero tiene la esperanza que por la tarde la familia se reúna en la última morada de a quien con cariño llama “Toño”.
“Todo el día pasó aquí y ayer también, pero ahora me siento enferma por eso. Vengo solita, tengo siete hijos y vengo sola, hasta la tarde viene y me acompaña. – ¿En la tarde se reúne la familia aquí? – Pues hay veces que sí y hay veces que no, pero yo siempre estoy aquí pendiente, hasta las cinco de la tarde me voy”, expresó.
Para María pareciera que fue ayer cuando perdió al amor de su vida, pues su memoria sigue presente y lo único que le pide a Dios, es que cuando la mande a llamar, pueda recentrases con quien en vida compartió su amor.
También lee: Que descansen en paz y nos cuiden desde el cielo, es la petición para los fieles difuntos en este Día de Muertos
“Todavía lo recuerdo como si fuera el primer día. Qué más quisiera Toño que estuvieras conmigo, al lado mío, porque tú sabes muy bien como estoy, tanto que he sufrido. Te fuiste muy joven y me dejaste sola con tanto hijo. ¿Qué voy a desear? Que esté conmigo, es lo único que le pido a mi Dios, que me recoja con él”, comentó.
A pesar de su avanzada edad, María limpió la tumba de su esposo, le llevó flores y unas veladoras para que iluminen su camino.
Encuentra lo más relevante de la información en nuestra página de Facebook, Luis Alberto Díaz y Los Noticieristas
