
Culiacán, Sin.- Casi 72 horas tuvieron que pasar para que moradores, familiares y medios de comunicación tuvieran acceso a los Dpas Clamon’t, en el Desarrollo Urbano 3 Ríos, los mismos que el pasado sábado fueron el epicentro de uno de los episodios más traumantes dentro de la capital sinaloense, un enfrentamiento entre civiles armados que posteriormente fue contra fuerzas armadas y cuyo resultado fue de tres víctimas mortales y un detenido.
En un recorrido realizado por Los Noticieristas, se dio cuenta de una imagen conmovedora, 4 veladoras y un cirio afuera de la habitación marcada con el número 15, en donde habría perdido la vida Juan Carlos, quien muchos aseguran, fue una víctima colateral del intercambio de balas que se extendió por alrededor de una hora, el pasado sábado 21 de septiembre.
Juan Carlos Sánchez, habría estado en el inmueble, acompañado de su esposa y una bebé de 8 meses que ambos procrearon, mismas que dentro de esta pesadilla, fueron puestas a salvo por agentes municipales quienes las llevaron a un hospital a recibir atención médica derivado de intoxicación con gas lacrimógeno.



Orificios de distintos tamaños en las paredes, puertas y ventanas, un departamento totalmente calcinado y artículos de hogar son testigos mudos de la guerra que se vivió el fin de semana, en una de las zonas consideradas más exclusivas de Culiacán y donde aparentemente se refugiaron civiles armados a quienes las autoridades les daban seguimiento.
Las voces que aseguran que Juan Carlos fue víctima colateral son muchas, en redes sociales, en comentarios a publicaciones relacionadas y ante ello, ni las Fiscalía de Sinaloa Estado ni de la Federación han dado a conocer el resultado de la investigación.
Las velas al pie del departamento fueron colocadas como símbolo de luz, esa que deberá iluminar el camino de Juan Carlos, el padre y esposo amoroso, el hermano, el hijo, el compañero de trabajo, el emprendedor, el amigo de muchos que hoy, a tres días del enfrentamiento no dimensionan su perdida y la manera en que ocurrió.
De momento las autoridades federales continúan recabando información, mientras que de a poco, los vecinos y residentes de los departamentos buscan algo que se pueda rescatar, otros tantos ya ordenaron reparar los daños a la fachada; lo que no tiene reparación es la pérdida de una vida, la de Juan Carlos y la de otras víctimas de la “balacera del 3 Ríos”.
También lee: Urgen defensores de derechos humanos a las autoridades para esclarecer muerte de Juan Carlos







