
Salvador Alvarado, Sinaloa.- José Ángel Rodríguez, cariñosamente conocido como “El Angullo”, fue un personaje emblemático de Guamúchil, que dejó una huella imborrable en la historia de la ciudad.
Falleció la noche del pasado miércoles a los 73 años de edad, tras una serie de complicaciones de salud y después de décadas de trabajo como bolero en la plazuela municipal Pedro Infante Cruz, un lugar que se convirtió en su hogar y en el centro de innumerables historias compartidas con los visitantes.
Desde muy joven, “El Angullo” tomó los cepillos para ganarse la vida y, con el paso del tiempo, su figura se volvió un símbolo de la vida cotidiana de Guamúchil.
Durante sus años de oficio, fue testigo de la evolución del pueblo, observando cómo cambiaban sus calles, la gente y la cultura, convirtiéndose en un testimonio viviente del paso del tiempo y la transformación de Guamúchil.
Con una sonrisa y un saludo siempre listo, “El Angullo” supo ganarse el respeto y el cariño de quienes lo conocieron. Sus clientes no solo acudían a él por su habilidad en el trabajo, sino también por la conversación amena y las historias de antaño que compartía.
La noticia de su fallecimiento deja un vacío profundo en la plazuela, que ya no será la misma sin su presencia. Hoy, la memoria de José Ángel Rodríguez vivirá en las anécdotas y en los recuerdos de quienes tuvieron el privilegio de conocerlo.
Descanse en paz “El Angullo”, un testigo fiel del tiempo y un ejemplo de dedicación.

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