Mazatlán, Sinaloa. – La Casa Haas fue testigo de una noche de teatro profunda y emotiva cuando la compañía Iguana Roja, bajo la dirección de Ramón Gómez Polo, presentó el monólogo ‘La oscuridad que se tragó a los amantes’.

La pieza, escrita por el dramaturgo Daniel Serrano, se desarrolló dejando una marca imborrable en los asistentes.

En esta obra, el protagonista, Eduardo, se enfrenta a su insatisfacción con la vida, un sentimiento de frustración que lo lleva a hablarle a una grabadora como único medio para compartir sus pensamientos. A lo largo del monólogo, el personaje relata sus deseos incumplidos, recuerdos dolorosos de su infancia y su lucha interna por encontrar sentido a su existencia. La pieza no solo revela las complejidades emocionales de Eduardo, sino que también invita a la audiencia a sumergirse en su dolor y desesperanza.

Ramón Gómez Polo, quien interpreta magistralmente a Eduardo, brinda una actuación conmovedora, llena de matices que permiten al espectador visualizar con claridad el universo del personaje. A través de sus palabras, el público construye en su mente los detalles del entorno de Eduardo: sus vecinos, su hija, el pretendiente de esta, profesores de baile e incluso menciones a figuras como el cantante José José. Cada elemento de la obra cobra vida y el actor logra hacer tangible la atmósfera emocional que rodea al protagonista.

El monólogo no solo es una exploración del alma humana, sino también una reflexión sobre la importancia del optimismo y la tolerancia en la vida cotidiana. A medida que se desarrolla la historia, los espectadores se ven confrontados con sus propias realidades, con la necesidad de integrar estos valores fundamentales en su interacción con el mundo y las personas que los rodean.

La puesta en escena de ‘La oscuridad que se tragó a los amantes’ no solo destacó por la fuerza de su guion y la calidad de la interpretación, sino también por su capacidad para invitar a la reflexión profunda sobre las emociones humanas más complejas.

Una noche intensa que, sin duda, dejó a todos los presentes pensando en lo vital de la conexión humana y el poder de la empatía.

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