
Florida, Estados Unidos.– La Asociación de Cruceros de Florida y el Caribe, la FCCA por sus siglas en inglés ha emitido una declaración sobre el reciente anuncio del Gobierno Mexicano, que ha decidido aplazar la implementación de un nuevo impuesto sobre los pasajeros de cruceros.
Este impuesto, originalmente previsto para entrar en vigor el 1 de enero de 2025, comenzará a aplicarse el 1 de julio del mismo año, lo que da un respiro temporal a la industria de los cruceros.
Sin embargo, la FCCA ha señalado que el retraso no resuelve las preocupaciones más profundas acerca del impacto negativo que este impuesto podría tener sobre el turismo de cruceros en México y las comunidades costeras del país, así lo manifestó la propia CEO de la FCCA Michelle Paige.
“Todo lo que se gasta en taxis, todos los negocios, todos los restaurantes, cuando llega crucero los pasajeros gastan un promedio de 92 dólares y 48 centavos, los miembros de la tripulación gastan 50 dólares con 49 centavos. La economía de México se verá seriamente afectada, así que todos en México deben estar conscientes y poder decirles a sus legisladores que esto no es bueno para México”
Mencionó que el nuevo gravamen, de 42 dólares (aproximadamente 860 pesos mexicanos) por pasajero, se sumaría a los actuales 20 dólares (408 pesos mexicanos) de impuestos y tasas que los turistas ya deben pagar al llegar a los puertos mexicanos, representando un aumento del 213 por ciento respecto al promedio de los puertos del Caribe.
En el caso específico de Mazatlán, en Sinaloa, la CEO de la FCCA señaló que incluso el costo por llegar a visitar el destino resultaría más caro que recorrer el puerto en Las Islas Caimán.
“Estos son 42 dólares, en el caso de Mazatlán. Mazatlán actualmente cobra 16 dólares y ocho centavos, por hacer escala en el puerto y si se agregan los 42 dólares, son 58 dólares y ocho centavos. Si vemos el destino más caro del Caribe, son las Islas Caimán, son 24 dólares y 25 centavos, así que comparen 42 dólares con lo que Mazatlán sería, 58 dólares”.
Advirtió a nombre de la FCCA que este incremento podría hacer que los destinos mexicanos pierdan competitividad en el mercado global de cruceros, ya que los turistas que visitan otros destinos cercanos, como los de América Central y el Caribe, enfrentan impuestos mucho más bajos.
En este sentido, dijo que la industria teme que el nuevo impuesto desincentive a los turistas y altere las rutas de los cruceros, lo que afectaría las economías locales, especialmente aquellas que dependen del turismo de cruceros.
Un ejemplo de las consecuencias potenciales que menciona la FCCA es el caso de una familia de cuatro personas que, al visitar un puerto mexicano, tendría que pagar 168 dólares adicionales por concepto de tasas, solo por unas horas de estadía en tierra.
En comparación, los turistas que cruzan la frontera por tierra y visitan México por menos de siete días quedarían exentos de este impuesto, lo que podría generar una percepción de desigualdad y desventaja para los viajeros que eligen el crucero como su medio de transporte.
Según cálculos de la FCCA, una reducción del 15 por ciento en la cantidad de escalas de cruceros en puertos mexicanos podría anular los beneficios fiscales proyectados por el gobierno.
Dado que se espera que más de 10 millones de pasajeros lleguen a México en 2025, incluso una leve disminución en el tráfico de cruceros podría significar una pérdida significativa en los ingresos derivados de servicios locales, como excursiones y tiendas, lo que afectaría de manera grave a las comunidades costeras dependientes del turismo.
La Asociación Mexicana de Cruceros (AMEPACT) también expresó su preocupación sobre los efectos negativos del impuesto. Según la AMEPACT, la medida podría reducir el número de visitantes y, por ende, impactar negativamente el empleo de sectores como el de taxistas, guías turísticos, artesanos y restauranteros, especialmente en regiones como Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Sinaloa, que dependen de los ingresos generados por los turistas de cruceros.
Michele Paige, directora general de la FCCA, agradeció al gobierno mexicano por su disposición a posponer el inicio del impuesto, pero destacó que el aplazamiento no resuelve las cuestiones fundamentales sobre la competitividad del destino.
Además, criticó la falta de consulta previa a la industria antes de la aprobación de la ley y expresó su preocupación por la posible reducción de la colaboración entre México y la industria de los cruceros.
A pesar del aplazamiento, la FCCA reiteró su compromiso de continuar el diálogo con el gobierno mexicano y otros actores involucrados para encontrar una solución equilibrada que beneficie tanto a las comunidades mexicanas como a los turistas de cruceros.
También destacó que varios destinos en el Caribe y América Central ya han mostrado interés en recibir los itinerarios que podrían desviar los cruceros de México debido a los nuevos costos.



¿Qué es la FCCA?
La FCCA, fundada en 1972, es una organización sin fines de lucro que representa los intereses de la industria de los cruceros y los destinos turísticos de la región.
A través de su trabajo, busca fomentar relaciones bilaterales entre los sectores público y privado, con el objetivo de promover el crecimiento del turismo de cruceros en la región.
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