Surutato, Badiraguato, el pueblo que se salvó del ‘narco’, despide el año a -3°C
Surutato, Badiraguato, despide el año a -3°C Foto: Cortesía Surutato Mágico

Badiraguato, Sin.- Este martes 31 de diciembre de 2024, Surutato ha alcanzado los -3 °C, la temperatura más baja de todo el estado de Sinaloa y de esta temporada invernal.

Las flores, frutos y los cofres de los carros amanecieron este último día de año con una capa de hielo, este último día del año.

Surutato, denominado el pueblo que se salvó del ‘narco’, está a 155 kilómetros de Culiacán, la capital sinaloense, enclavado en la sierra del municipio de Badiraguato, muy cerca del “Triángulo Dorado” de la siembra de amapola y mariguana donde se ‘chocan’ los estados de Sinaloa, Durango y Chihuahua.

Este pueblo cada invierno alcanza la temperatura más baja del territorio sinaloense y es muy asediado por los culiacanenses que los 12 meses del año sufren el calor de la ciudad, pero también por las personas de otros municipios, incluso de turistas de otros estados y fuera del país.

En Surutato, también llamado “el paraíso escondido”, se vive de la siembra de verduras, frutas y hasta flores, de la elaboración de quesos y pan, y otras artesanías, así como el servicio al turismo.

Sus pobladores, hombres y mujeres, han encontrado en el trabajo y el turismo una forma de salir adelante y el clima fresco es su fiel cómplice. Las bajas temperaturas han permitido la producción de tomate, pepino, chile, duraznos, manzanas, zarzamoras, en invernaderos, alimentos con los que elaboran mermeladas, conservas y salsas.

Fue hace un par de años cuando ‘lograron’ el cultivo de zarzamoras, fruta con la que elaboraron helados, licuados, pays y otros postres. Otra vez la tierra y el clima de Surutato les habían sonreído.

El clima es el ideal para los que buscan escapar del calor y del bullicio de la ciudad, rodeados de hermosos paisajes de montañas y pinos.

Surutato ha sido considerado una joya turística, no solo de Badiraguato, sino de todo Sinaloa. Nada como recorrer el pueblo, la plazuela, visitar la iglesia, o los paseos a caballo, en bicicletas o vehículos 4×4, o simplemente pasar unos días en la tranquilidad de las acogedoras cabañas de madera o recolectar piñones debajo de los pinos.

Antes de llegar al pueblo, está el mirador ‘La Nariz’ donde se puede “tocar el cielo con las manos” por las nubes o neblina que arropan el lugar. Ahí, recientemente, fue inaugurado un nuevo atractivo, un parador fotográfico y un piñón gigante para la foto del recuerdo.

Otra belleza natural que ofrece este pueblo es la cascada La Campana, la presa, y para los que buscan aventura y deportes extremos hay actividades de rapel, tirolesa y un recorrido por el puente colgante en ‘El Madroño’, una zona montañosa al ras de las nubes y desde donde se aprecian las “tres sierras”, de Sinaloa, Chihuahua y Durango.

Todo el año, pero especialmente esta época invernal, cuando amanece la escarcha sobre el pasto pintándolo de blanco y el frío cala en los huesos, es cuando resulta más espectacular el visitar las hermosas cabañas o casas de campo construidas alrededor del pueblo.

Se viven experiencias inolvidables al sentarse alrededor de una fogata al aire libre con la pareja, familia o con amigos, o en el acogedor calor de una chimenea al interior de una cabaña de madera con olor a pino. ¿Y por qué no? Asar elotes y bombones.

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