José Mercedes Sáenz, músico en Altata, Navolato

Navolato, Sin.- La fiesta se ha visto interrumpida en el puerto de Altata durante los últimos meses derivado de la violencia que se ha registrado en Sinaloa durante los últimos meses.

Altata vivía un carnaval cada fin de semana, la música de banda retumbaba en el malecón y cientos de familias acudían a disfrutar de sus mariscos y sus antojitos típicos, pero hoy parece un pueblo desierto.  

Restauranteros señalan que a pesar de que en Altata no se han registrado hechos violentos, la ciudadanía se ha ausentado y las ventas se han desplomado hasta en un 80 por ciento.

“Tenemos tres meses muy mal debido a la situación, que la gente no se arriesga a salir a carretera, pero en Altata no ha pasado nada gracias a Dios, pero le temen al traslado”.

¿Qué tanto han bajado las ventas?

“Pues a un 80 por ciento”, expresó Dora Elena García.

La crisis económica ha alcanzado a todo el puerto de Altata, pues su principal motor económico es el turismo.

Músicos señalan que tienen casi cuatro meses que prácticamente no tocan una sola canción, por lo que no han podido llevar el sustento a casa.

“De la patada, ahorita prácticamente, se oye muy feo, pero nos estamos muriendo de hambre. No hemos tocado ninguna canción del lunes para acá, ni en toda la semana pasada tampoco. Llevamos casi cuatro meses que no tenemos nada, estamos endeudados nomás, llegamos a la casa y nos están esperando con algo y no llevamos ni cinco centavos, al contrario, venimos a gastar gasolina”, comentó José Mercedes Sáenz Leyva.

Restauranteros puntualizaron que casi la mitad de las cocinas han decidido bajar las cortinas temporalmente debido a la falta de comensales y quienes permanecen abiertos han tenido que implantar una rotación de personal, para que todos sus colaboradores tengan, aunque sea un pequeño ingreso.

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