Culiacán, Sinaloa.- El gobernador Rubén Rocha Moya asistió a la destrucción e incineración de objetos ilícitos entre los que se incluyen armas, drogas, drones, chalecos tácticos y máquinas tragamonedas, los cuales fueron decomisados por autoridades federales en los municipios de Culiacán, Navolato y Mazatlán.

La ceremonia de incineración y destrucción estuvo a cargo de la Delegación de Fiscalía General de la República en Sinaloa y tuvo lugar en un paraje a las afueras de Culiacán, en el ejido Los Becos, donde se procedió a la quema de 3.644 toneladas de metanfetamina (conocida como cristal) y 971 litros de dicho psicotrópico, 260 kilogramos de cocaína, 262 kilos de marihuana y 6 kilos de plantas de este estupefaciente, 15 kilogramos de heroína y 10 kilos de plantas de amapola, además de más de 200 litros de diversas sustancias para la elaboración de droga sintética.

Además de la droga, se destruyeron 796 máquinas tragamonedas y 179 objetos del delito como inhibidores o bloqueadores de señal de telecomunicaciones, chalecos tácticos y antibalas, artefactos conocidos como “tumbadrones”, placas balísticas y diversa indumentaria táctica.

Acompañaron al gobernador Rocha en esta ceremonia, la cual fue dirigida por el delegado de la FGR en Sinaloa, Gonzalo Hernández Durazo: el Comandante de la Novena Zona Militar y General de Brigada, Porfirio Fuentes Vélez; el Jefe de Estado Mayor de la Cuarta Región Naval, vicealmirante José Chapa Téllez; el Secretario de Seguridad Pública, general Oscar Rentería Schazarino; la Fiscal General del Estado, Claudia Zulema Sánchez Kondo y el Presidente Municipal de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil.

Lee también: Persecución del Ejército a civiles armados deja dos militares muertos en Costa Rica, Culiacán