
Culiacán, Sin.- Fue al viejo Hospital General por la ‘foto del recuerdo’, y a despedirse de la que fuera su segunda casa en los últimos 30 años, y recordó con nostalgia pero también con alegría que en adelante habrá un mejor servicio en el nuevo nosocomio.
Él es Alfredo Morales, quién compartió algunos momentos importantes para su desarrollo profesional y personal en el inmueble que desde el pasado sábado quedó inhabilitado.
Ingresó a trabajar al hospital a la edad de 22 años y desde entonces, compartió, se dedicó a servir a la gente, y de manera natural y por la convivencia diaria fue haciéndose de amigos dentro y fuera del hospital, a quienes todavía recuerda con cariño.
“Realmente he pasado la mayor parte de mi vida, entré joven, de 22 años, no usaba lentes, con cabello. Hice amistades, compadrazgos, algunos de nuestros hijos aquí nacieron”, expresó.
Como todo en la vida tiene que evolucionar, Alfredo celebró que afortunadamente las personas tendrán acceso a un servicio médico de calidad, con nuevas tecnologías y equipos modernos, en el nuevo Hospital General, en la carretera a Imala.
“Esto es un ciclo y todo lo que empieza tiene que acabar y afortunadamente ahora tenemos una nueva instalación moderna para la población”, externó.
Concluyó aceptando que “nos alcanzó el futuro”, y dijo sentirse contento de que todavía están aquí para contarlo y seguir sirviendo con vocación a las personas.



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