
Guasave, Sin.- En una pequeña urna de color café reposan los restos mortales de don Juan, el abuelito de casi 106 años de edad que falleció el pasado martes en el Asilo de Ancianos de Guasave.
El personal de DIF Guasave y quienes en alguna ocasión cuidaron del tierno abuelito, se dieron cita en una misa en su honor para despedirlo, la mañana de este jueves 6 de marzo, en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe.
El diácono de la iglesia de Guadalupe, Rubén Apodaca, ofició la misa en honor al longevo don Juan, quien es recordado con mucho afecto por quienes lo trataron, ya que lo recuerdan como un hombre de personalidad alegre y coqueta.
El sacerdote católico aprovechó la ocasión de la misa para recordarle al personal que labora en DIF, Casa Hogar y en especial en el Asilo de Ancianos, para que sepan que están en un lugar privilegiando para hacer el bien, pues atender a estas personas vulnerables es hacer una obra grandiosa.
Las cenizas de don Juanito, como muchos le llamaban, reposan en una urna café oscuro, con una cruz al frente y su fotografía, un abuelito tierno y sonriente, que pese a su avanzada edad conservó calidad de vida hasta el final.
El abuelito encontró un hogar, en donde le otorgaron un techo y calor para cobijar su alma durante sus últimos días.
Descanse en paz el muy querido Don Juan.

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