Culiacán, Sin.- Una mujer y el alcohol era lo que lo mantenía como usuario de la clínica de tratamiento de adicciones Shadai, y esta madrugada vió pasar su vida frente a sus ojos, mientras ejecutaban a sus compañeros.

Originario del centro del país, uno de los sobrevivientes al ataque a la clínica de rehabilitación Shadai, ubicada en Colinas de San Miguel, recordó el que sin duda ha sido el peor episodio de su vida y del que pensó, no saldría para contarlo.

Relató que al momento de que inició el ataque, y como hombre de fé, se encomendó a Dios pero llegó a creer que sería una más de las víctimas, como sí lo fueron varios de sus compañeros.

Dentro de su relato dijo que las personas armadas, que estaban cubiertas de sus rostros con pasamontañas, les amenazaron con que “los habían puesto”.

“Dijeron, a tí pelón te pusieron y yo estoy pelón y a la lado había un muchacho que murió, el director llegó y dijo que éramos gente de Dios y empezaron los balazos. Mataron a mi alrededor a cuatro y me salvé, bendito Dios. No se cuanto habrá pasado que se fueron y ya nos paramos espantadísimos y en shock todos”, dijo.

Expresó también que su intención era, en el futuro próximo, poner un restaurante en la ciudad, mientras estaba en el tratamiento contra la adicción al alcohol, pero después de lo ocurrido, y de verlo como una segunda oportunidad, mejor se habrá de regresar a su lugar de origen.

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