raspado

Mazatlán, Sin. – Los raspados, una dulce tradición que forma parte de la identidad de Concordia, han sido un deleite para generaciones desde 1965. Luz Clarita Bretado Chávez, conocedora de este legado al trabajar como repartidora, destaca que estas refrescantes bebidas no solo son un alivio ante el calor, sino un símbolo distintivo de la comunidad. 

Elaborados a base de hielo raspado y endulzados con jarabes de diversos sabores, como el clásico de leche quemada, ciruela, durazno y piña, los raspados son más que un simple antojo; representan una herencia cultural que perdura a lo largo del año.

Aunque su consumo aumenta durante la temporada de calor, Bretado Chávez señala que su demanda se mantiene incluso en invierno, demostrando el gusto que tienen entre los habitantes y visitantes. 

“Si no es aquí el mismo pueblo que compra, viene mucho turismo y son los que vienen, aunque sea frío o calor lo procuran. Vengan a echarse una vuelta y a probar el raspado, el original de leche quemada”, dijo.

Para Concordia, los raspados no son solo un producto, sino un pedazo de su historia que sigue endulzando el paladar y el corazón de quienes los prueban, ya sea por primera vez o al salir de la escuela.

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