
Culiacán, Sin.- Erika Félix Iribe ha dedicado toda una vida a educar, enseñar y guiar a niños y jóvenes a un mejor futuro.
Este año está cumpliendo 32 años en el servicio magisterial y esto la llevó a recibir la medalla “Rafael Ramírez”, en el marco del Día del Maestro.
El amor y la vocación por la docencia la trae en las venas, pues su madre y gran parte de su familia son maestros, lo que la impulsó a seguir sembrando la semilla del conocimiento a las nuevas generaciones.
“Inicié mi proceso como hija de personas que pertenecen al magisterio, mi madre es maestra, mis tíos, mis hermanos, y de ahí me vino la vocación y el amor”, expresó.
Gracias a su larga y destacada trayectoria a lo largo de estas más de tres décadas dedicadas a la docencia, la maestra Erika Félix actualmente es directora de la Escuela Primaria Profesor Jorge González Lara, en el turno vespertino, y subdirectora en la Escuela Primaria Josefa Ortiz de Domínguez, en el turno matutino.
Dicen que ser maestro es una de las vocaciones más nobles y esto lo tiene muy claro la profesora Erika.
“Ser maestra es sentir y actuar con el corazón para poder ayudar a las demás personas, principalmente a nuestros pequeños que son el futuro de México y del mundo”, comentó.
Para la maestra Félix Iribe una de los mayores logros y satisfacciones que le ha dejado el ser maestra es el trabajar con personas con síndrome de down, a quienes ha logrado enseñar a leer en un periodo de cinco años.



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