Guasave, Sin.- El caso del adolescente que agredió al perrito “Max” al dispararle con un rifle de diábolos en la comunidad Ladrilleras de Ocoro, Guasave, refleja lo preocupante de la insensibilidad de las juventudes hacia los animales, señaló Isela Patricia Ibarra, activista de la fundación Salvando Vidas, Adopta, Esteriza, Guasave.

Señaló que las autoridades y las familias tienen la responsabilidad de revisar qué es lo que está ocurriendo e intervenir para curar gradualmente a la sociedad.

“Total y rotunda indignación por el caso de maltrato animal como muchos que pasan en nuestro municipio. En este caso fue un menor de edad quien atacó con un arma de postas a este inocente perrito. Queremos justicia para este animalito inocente. Ya sus propietarios, bendito Dios, see están moviendo con las autoridades. Deseamos que este caso no quede impune como muchos otros”, llamó

Ibarra agregó que también es importante que como sociedad se atrevan a denunciar y dar seguimiento a estos casos, sobre todo que las autoridades sean más estrictos en cuanto a las consecuencias que estos agresores merecen, incluyendo algún correctivo con servicio a la comunidad , a la par de canalizarlos a instituciones con apoyo psicológico por qué es muy importante atender a tiempo este tipo de actos de abuso y crueldad. Recordó que todo asesino, violador y secuestrador inicia con este tipo de acciones en animales y después escala hacia los seres humanos.

Si hay algo que se puede rescatar en este caso es que al parecer se aplicará la justicia, pues los propietarios responsables de Max han dado seguimiento al caso con autoridades.

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