Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Guasave

Guasave, Sin.- Desde la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Guasave existe preocupación por los efectos negativos que podría traer consigo la nueva reforma laboral que reduce la jornada semanal a 40 horas, si no se implementa de manera adecuada.

La reforma, que en teoría busca beneficiar a los trabajadores, podría terminar siendo contraproducente, al orillar a algunos empleadores a recurrir al trabajo informal para evitar mayores cargas económicas.

Canaco advirtió que, aunque la aplicación será gradual, la medida generará un gasto operativo adicional de entre 20% y 40% para los negocios, ya sea por la necesidad de nuevas contrataciones o el pago de horas extra.

Además, los trabajadores —quienes serían los principales beneficiados— podrían verse afectados si las empresas optan por reducir personal o dejar de ofrecer prestaciones, promoviendo aún más la informalidad laboral, que ya representa una proporción considerable del empleo en el país.

“Si no se pone bien claro, si no se hace hablar con nosotros, con el patrón, con los comerciantes; si no se define bien, si no se justifica correctamente el cambio, téngalo por seguro que existe el riesgo de que prevalezca más, aumente más la informalidad. Que el que está en el área formal diga: ‘¿Sabes qué? Mejor me dedico a otra cosa y abro un negocio informal’”, expresó Jorge Cázarez, presidente de Canaco Guasave.

Los primeros en resentir el cambio serían los dueños de negocios, al enfrentar un aumento en sus gastos operativos, como el pago de nóminas, seguros, horas extra y otras prestaciones de ley.

Posteriormente, los consumidores verían un ajuste en los precios de productos y servicios debido al aumento en los costos de operación.

Por último, los propios trabajadores podrían verse perjudicados si las fuentes de empleo formal disminuyen y crecen las ofertas informales, sin acceso a prestaciones ni seguridad social, a pesar del mayor tiempo de descanso.

Propuestas de Canaco:

  • Aplicación gradual de la reforma, con plazos claros y realistas.
  • Instalación de mesas de trabajo tripartitas (gobierno, empleadores y trabajadores).
  • Consideración especial para las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes).
  • Establecimiento de incentivos fiscales y programas de capacitación para apoyar la transición.

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