Mazatlán, Sin.- En Mazatlán existen personas muy conocidas por todos, ya sea por ser famosos o por ser parte de la historia del puerto, y una de esas personas es Serio Maestre Villareal, más conocido como “El Tucán”.

Originario de Jalisco, El Tucán llegó a Mazatlán tras enamorarse de una sinaloense, con quien se casó, trayendo consigo una de las recetas más valiosas de la gastronomía local: el tejuino. Elaborado a base de maíz fermentado, piloncillo, agua, una pizca de sal y la dedicación de una persona que ha elaborado esta bebida casi toda su vida de manera ininterrumpida, da honor al significado de la palabra tejuino, es decir “latido del corazón”.

Para El Tucán, el tiempo de fermentación es la clave y cada vendedor tiene su propia medida y por lo regular lo dejan de 8 a 10 días de fermentación, pero él le da como mínimo ese tiempo para que tenga el sabor adecuado.

Ellos llegan y me dicen ‘tucán, véndeme un tejuino’, pero si le preguntas a la persona que me está comprando qué significa tejuino, de dónde viene; pues viene de la lengua náhuatl que significa ‘latir del corazón’, es un significado hermoso. Se le llama la bebida de los dioses porque era una ofrenda ceremonial que nuestros indios se lo ofrecían a los dioses, para que les dieran más cosecha y lluvias”, dijo.

Al ser temporada de calor, debido a que sus ventas incrementan, debe despertarse más temprano que de costumbre y antes las 3 de la mañana ya está trabajando junto a uno de sus ocho hijos, pues, aunque los ocho aprendieron el oficio, solo dos se han quedado a ayudarle y uno de ellos es quien ha estado aprendiendo el trabajo pesado de lavar y moler el maíz.

“Entre mi hijo y yo hacemos todo el proceso, inclusive salimos a venderlo, regresamos y en vez de irnos a la casa a comer, porque ya terminamos, tuvimos una jornada de 12 horas, nos ponemos a lavar el maíz; a molerlo y cocerlo, y si Dios quiere, salimos a las 6-7 de la tarde. Yo por ejemplo me levanto a las 2:30 y termino a las 6, 6:15-6:30 más tardar, entonces mi hijo se queda e inclusive me dice ‘papá, ya váyase, yo me quedo’”, agregó.

El Tucán cuenta con tres locaciones: en la Unidad Administrativa, sobre la calle Río Culiacán; en la avenida Gutiérrez Nájera, en el mercado Juan Carrasco y sobre la calle Aquiles Serdán, frente al antiguo Cine Reforma, en el Centro Histórico.

Aunque sus clientes mayormente son locales, también tiene clientes extranjeros y cruceristas que hacen paradas tras ser recomendados por guías turísticos o por transportistas, lo que ha hecho que el nombre de El Tucán llegue hasta Estados Unidos y Canadá.

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