Culiacán, Sinaloa – José Torres a sus 68 años, dirige con orgullo un tianguis de libros en Culiacán, un rincón donde la cultura sobrevive, se rescata y se comparte como un acto de fe.
José es librero de segunda generación; su padre era “el bueno”, dice con humildad, aunque su propia trayectoria demuestra que la pasión por los libros también se hereda con fuerza.
Especializado durante años en libros de ciencias médicas, José recorría Sinaloa de consultorio en consultorio, llevando las novedades editoriales a los especialistas cuando esa era la única forma de actualizarse.
Con el tiempo, su labor se fue transformando en algo más amplio y, a la vez, más íntimo: reunir libros de todo tipo y darles una nueva vida entre las manos de quien esté dispuesto a leerlos.
Para mí es mucha satisfacción, es una tranquilidad es un final feliz, yo tengo 68 años, entonces la expectativa de vida para que evadirla no entonces hay que tratar de hacer lo último lo mejor que podemos hacer y yo tengo dicho que no importa morir lo que importa es morir con dignidad sirviendo al ser humano, y esto encuentro yo una labor muy bonita, muy benéfica para las personas para desarrollar el pensamiento crítico muy importante”, expresó.
Expresó que dicho tianguis es su final feliz y a pesar de que no tiene un inventario exacto reconoció que ya cuenta con más libros de los que debería, pero tiene claro su propósito: rescatar los libros que la gente desecha, clasificar lo que aún puede servir, venderlo a bajo costo, y reciclar lo que ya no puede contar más historias.
Desde la pandemia, José prácticamente no ha salido de su pequeño local. “Este lugar es mi monasterio, el plan de Dios para mí”, expresó con una sonrisa. Ahí vive, ahí trabaja, y ahí espera con paciencia que llegue el lector adecuado para cada libro ya que su fe en la cultura y su dignidad lo mantienen de pie.
“Pues hasta ahorita no ha habido quien se vaya sin sin libros, las personas tienen han venido por curiosidad o algo siempre encuentran en un libro el que le llame la atención, ya sé que traen en mente o alguno que sorpresivamente le llama la atención”, aseguró.
Atiende de lunes a sábado, desde las 8 de la mañana hasta el anochecer. Los domingos, se va al Tianguis Los Huizaches donde sigue sembrando páginas en tierra fértil.
Antes de despedirse, lanzó un llamado a la ciudadanía a que visiten el tianguis reiterando que los libros en su local no son caros pues son para el pueblo. “Esto es una labor cultural, humanitaria. Los libros no se tiran, se comparten”, afirmó.
El paraíso literario de José se encuentra en la colonia Tierra Blanca por la calle Josefa Ortiz de Domínguez con número 83 a un costado de escuela de enfermería.
- José Torres tiene un paraíso literario en Culiacán
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