Los Mochis, Sin. – Habitantes de La Arrocera, La Genoveva y Campo Uno enfrentan enormes lodazales que se han convertido en un obstáculo para llegar a sus hogares, acudir a la escuela o cumplir con sus jornadas laborales.
El panorama es desolador: calles convertidas en barrizales, vehículos atascados y familias que deben caminar entre charcos y fango.
Vecinos relatan que en temporada de lluvias la situación empeora, al grado de poner en riesgo la movilidad de los estudiantes y el transporte público.
El comisariado municipal de La Genoveva, César Jáquez, pidió con urgencia la intervención de las autoridades municipales de Ahome.
A ver si es posible que nos arreglen la calle de La Arrocera hasta el Campo 35 por la orilla de la vía. Ya que es un verdadero cochinero, ahí no se ocupa rellenar los hoyos, se ocupa echar parejo y hacer más alto el camino para que tenga salida el agua. La verdad, están batallando mucho los niños para ir a la escuela, la gente que va a trabajar en la mañana, los que llegan de noche del trabajo. Es un verdadero desastre de agua. Ahí se necesita rehabilitarse bien ese camino, señor presidente, porque hasta el camión de la ruta puede dejar de circular porque se están atascando ya los carros. Yo sé que el municipio tiene muchas carencias, pero nos urge ese camino y ojalá podamos hacer algo”.
El líder comunitario enfatizó que las familias están viviendo un calvario.
Advirtió incluso que el transporte público podría suspenderse. Los habitantes aseguran que ya no basta con “tapar baches”, sino que es necesaria una rehabilitación completa de la rúa, elevando el nivel del camino para permitir el desagüe pluvial.
Mientras tanto, la vida en estas comunidades rurales transcurre con dificultad, en medio de un lodazal que retrasa y complica la vida diaria de cientos de familias.
