Culiacán, Sinaloa. – La diputada por el PRI, Paola Gárate Valenzuela, expuso su inconformidad, por lo que consideró como un atropello la reelección de la diputada Yeraldine Bonilla Valverde, como presidenta de la Mesa Directiva del Congreso, a quien acusó de cortar su libertad de expresión.
Recordó que fue durante una sesión en pública el mes de mayo de este año cuando, al hacer uso de la voz en tribuna, se le apagó el micrófono por instrucciones de Yeraldine Bonilla, por lo que se suscitó un zafarrancho en el pleno.
Por esa razón, Gárate Valenzuela ha hecho pública su inconformidad con respecto de la designación para un segundo periodo al frente de la Mesa Directiva del Congreso a Yeraldine Bonilla.
Cuestionada si tuvo acercamiento con la diputada María Teresa Guerra Ochoa para platicar sobre esa inconformidad, Gárate Valenzuela reconoció que la presidenta de la Jucopo le cuestionó sobre este posicionamiento, sin que se discutiera ampliamente por un tema de tiempos.
Sin embargo, la denuncia se formalizó entregándose en Oficialía de Partes y sostuvo que no quitará el dedo del renglón en cuanto a este tema por considerar que la Mesa Directiva del Congreso no puede ser presidida por una persona que ejerce violencia en contra de quienes tienen diferentes ideales.
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Reconoció que, si bien es cierto que la decisión de que la diputada del PVEM repitiera en la Mesa Directiva es legal, esto obedece a la reforma ‘a modo’ que se modificó en la anterior legislatura; sin embargo, eso no significa que les asista la razón.
“No hay marcha atrás en la ruta jurídica y legal que hemos emprendido porque no vamos a permitir que esto quede sin sanción”. Fue legal, pero no legítima. Tienen la mayoría, pero no tienen la razón y así este caso, es legal porque lo permite la ley orgánica, pero es ilegítimo”, dijo.
Finalmente, Gárate Valenzuela dijo que interpuso esta denuncia en contra de Yeraldine Bonilla, no porque se sintió aludida de forma personal, sino porque considera que es un agravio a la investidura de una responsabilidad tan grande como lo es la Mesa Directiva del Congreso, que esté dirigida por una persona que no respeta la diversidad de ideas y se ofende por las críticas al trabajo que realizan.
