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Culiacán, Sin. – “El cielo es el límite”, dice entre risas y con la experiencia que dan los años y, sobre todo, las millas recorridas a lo largo y ancho del territorio mexicano en cada una de las misiones que, por elección propia, y cumpliendo su sueño de niño, hoy en día realiza en la Fuerza Aérea Mexicana.

En el marco de la conmemoración del Día del Ejército y Fuerza Aérea Mexicana, en Los Noticieristas queremos compartir parte de la interesante historia del Capitán 2/o. Fuerza Aérea Piloto Aviador, Gabriel Quintero Amieva.

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¿Cómo nació su interés por formar parte de la Fuerza Aérea Mexicana?

El capitán Amieva compartió que ya tiene 17 años de experiencia en vuelos en diferentes aeronaves de uso militar y ha participado en múltiples misiones, adiestramientos y actividades que hoy en día lo colocan como uno de los hombres de confianza de la Fuerza Aérea Mexicana con sede en Culiacán, Sinaloa.

Recordó que, como cualquier niño que tiene sueños e ilusiones, esperaba con ansias los desfiles patrios, pero, más allá de entretenerse con los contingentes o vehículos terrestres, su máxima atención se concentraba en las aeronaves, por lo que se dijo a sí mismo que tenía claro que quería llegar a formar parte de la Fuerza Aérea y poder volar por los cielos.

“De niño me gustaba mucho la aviación, desde que tenía 7 u 8 años, y en especial la aviación militar. Me gustaba mucho ver los espectáculos aéreos cuando estaban pasando las aeronaves militares. Eso me entusiasmaba mucho. Ese fue el deseo que creció desde niño para poder formar parte del Ejército y la Fuerza Aérea. Desde niño se me vino esa idea y la vine arrastrando hasta el momento en que decidor qué carrera elegir y fue que me decidí”, dijo.

¿Qué sacrificios tuvo que hacer para lograr convertirse en capitán de la Fuerza Aérea Mexicana?

El capitán Amieva, sentado junto al helicóptero UH-60 Mike, más conocido como Black Hawk, recordó que estar en el lugar en donde se encuentra hoy no fue fácil, pues ha tenido que sacrificar muchas cosas, entre ellas el estar con la familia en momentos importantes. Sin embargo, cada uno de esos momentos han valido la pena y fueron forjando de a poco al militar de vuelo que ahora defiende a las y los mexicanos desde los cielos.

“Sí, es una decisión difícil porque hay que separarse completamente de la familia, en este caso, y separarse de la familia es difícil, pero es una decisión que se tiene que tomar para seguir un sueño”, comentó.

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¿Cómo comparte su vida personal con la carrera de piloto aviador en al Fuerza Aérea Mexicana?

El capitán Amieva compartió que es una persona con una vida muy rutinaria, ya que se levanta siempre a la misma hora: las 05:00 de la mañana. Esto, para presentarse en sus labores en la Fuerza Aérea Mexicana. Si se encuentran desarrollando una misión, toma el mando de alguna de las aeronaves en la Base Aérea Militar No.10 con sede en Culiacán, Sinaloa, y salen a realizar las tareas de seguridad.

¿Cuál es la experiencia de vuelo con la que cuenta el capitán Amieva?

Destacó que volando la aeronave tipo helicóptero Black Hawk ha dedicado los últimos 7 años de carrera. Sin embargo, cuenta con experiencia de 17 años de vuelo en diferentes aeronaves militares en las distintas bases de operación a las que ha sido comisionado.

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¿Qué mensaje les envía a los mexicanos, pero en particular a los sinaloenses, en estos tiempos complejos que se han vivido?

Como un hombre que ha ido forjando su propio destino a base de esfuerzo, dedicación, sacrificio y amor a la patria, el capitán Amieva aseguró que portar el uniforme de la Fuerza Aérea Mexicana lo llena de orgullo, y más aún porque entiende que con su labor y entrega puede ayudar a los demás, y eso solamente se logra en personas con vocación.

“Para mí es un orgullo pertenecer a esta institución porque me ha dado demasiados logros, muchas satisfacciones y también saber que estamos ayudando a personal civil en algunos desastres o en las situaciones de inseguridad. Poderles dar esa seguridad para mí representa un orgullo”, expresó.

En este Día del Ejército y Fuerza Aérea Mexicana, queremos reconocer el valor y la dedicación de cada uno de los militares quienes portan el uniforme con orgullo y tienen la enorme responsabilidad de garantizar el bienestar de las y los mexicanos.

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