Salvador Alvarado, Sinaloa.- Con una maleta cargada de ilusiones y el corazón sostenido por la fe, este jueves 25 de febrero partió rumbo a Galveston el pequeño Santiago, de apenas cinco años de edad, el tercero de los hermanos que resultaron lesionados tras el incendio provocado por una explosión por acumulación de gas en su hogar, en el fraccionamiento Praderas, en Guamúchil.
¿Cuándo sucedieron los hechos?
El siniestro ocurrió el pasado lunes 23 de febrero del presene año, dejando a la familia marcada por el dolor, pero también arropada por la solidaridad de muchas personas que no los han soltado en este difícil proceso.
¿Quiénes han brindado una ayuda importante para el traslado de los menores?
Gracias al apoyo humanitario del Shriners, Santiago emprendió el viaje hacia un hospital especializado en atención a quemaduras en Estados Unidos, donde ya lo esperan sus hermanos Fernando y Abdiel.
Hoy, los tres pequeños se encuentran reunidos, con la esperanza de sanar y regresar pronto a casa. Su partida no solo representa un traslado médico, sino un paso importante hacia la recuperación, hacia nuevas oportunidades de vida.
Nota del lamentable hecho: Fuerte incendio en vivienda de Guamúchil deja cinco lesionados, entre ellos tres menores
¿Qué se sabe de los adultos afectados?
Mientras tanto, la madre de los niños, María Fernanda, de 30 años, permanece en la ciudad de Obregón recibiendo atención médica tras sufrir quemaduras de consideración. El abuelo, Francisco, continúa hospitalizado en el IMSS de Los Mochis, también con lesiones importantes.

Santiago rumbo a Galveston, menor afectado tras explosión en Guamúchil
La familia enfrenta momentos complejos, dividida por la atención médica que cada uno requiere, pero unida por la fortaleza y el amor que los sostiene.
¿En qué forma ha unido a toda una sociedad este lamentable hecho?
Mientras tanto, la sociedad se mantiene pendiente de su evolución, elevando oraciones y enviando mensajes de aliento.
¿Qué representa la partida a Estados Unidos?
Hoy, más que una partida, fue un acto de fe. Tres hermanos y una misma esperanza: sanar sus heridas y volver a casa, donde los espera una nueva oportunidad para sonreír.

Santiago rumbo a Galveston, menor afectado tras explosión en Guamúchil
