Rastreadoras de El Fuerte, Sinaloa, viven sintiéndose inseguras; lamentan muerte de Rubí en Mazatlán

Los Mochis, Sinaloa.– En un país donde la cifra de personas desaparecidas supera las 136 mil, la voz de la antropóloga e investigadora Rosalva Aida Hernández Castillo resonó durante la presentación de su libro ´Exhumar la Esperanza’, una obra que, más que una investigación académica, es el testimonio vivo de una década caminando junto a mujeres buscadoras en distintas regiones del país.

¿Le conviene al Estado ocultar las cifras y centrar el discurso únicamente en la reducción de homicidios?

La autora consideró que no necesariamente existe un “proyecto desaparecedor” deliberado desde la Presidencia, pero sí una negativa a enfrentar los poderes fácticos incrustados en las instituciones.

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No basta con detener a un capo ni con militarizar más. Esto es una hidra de muchas cabezas. Si cortan una, salen otras. Lo que hay que hacer es quitarle la base económica al negocio.

Y entonces lanzó la propuesta que marcó el tono central de la presentación: seguir la ruta del dinero. “Follow the money”, dijo. Revisar cuentas bancarias, investigar redes de lavado, desestructurar la economía criminal.

Yo creo que esto, honestamente, no creo que vaya a parar deteniendo a un capo. No creo que vaya a parar componiendo más retenes militares y aumentando la securitización. Lo que hay que hacer es quitarle la base económica a esto.En inglés se dice follow the money, sigan el dinero. Si siguen el dinero y ven dónde se lava dinero, quién lo tiene, cómo lo mueve, les desestructura la base económica. Entonces, esto es una hidra de muchas cabezas. Si le quitan una cabeza va a salir otra, y luego otra, y luego otra. Lo que tienen que hacer es quitar las bases del negocio. Y esto se puede hacer con voluntad política, porque podemos seguir el dinero”, sentenció.

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¿Hay voluntad política para hacerlo?

Para Hernández Castillo, esa es la clave. Sin limpiar al Estado y sin atacar las finanzas que sostienen la violencia, advirtió, las desapariciones continuarán.

Sin embargo, Exhumar la Esperanza no es solo denuncia. También es memoria y reconocimiento a las mujeres que sostienen la vida en medio de la tragedia.

¿Por qué siguen aumentando las desapariciones?

La investigadora indicó que las madres buscadoras están haciendo un trabajo que no les corresponde. No solo buscan con picos y palas; se han vuelto abogadas, forenses, educadoras, comunicadoras, escritoras. Sin embargo, las garantías de seguridad no están.

En medio del dolor por el reciente asesinato de una buscadora en Mazatlán, Hernández Castillo hizo un llamado a la sociedad y al Estado a reconocer la magnitud de la crisis y asumir responsabilidades.

Primero, creo que hay que reconocer que ellas están haciendo un trabajo que no les correspondería hacer, porque no es sólo que buscan en fosas con picos y palas, como hacen las rastreadoras, sino que el libro también documenta que van a universidades, a escuelas, hacen trabajo de prevención, luchan porque se identifiquen los cuerpos de las morgues, van a iglesias, que la iglesia tampoco ha estado a la altura de esta tragedia. O sea, estas mujeres con el dolor de la desaparición se han vuelto educadoras, abogadas, forenses, comunicadoras, escritoras. Aquí les voy a mostrar dos libros escritos por ellas. Y, sin embargo, esto no para”.

 

Se habla mucho de los sicarios, de los descabezados, de la violencia. Pero no se habla de las mujeres que pasan seis semanas frente a una morgue esperando identificar un cuerpo.

Porque en un país de fosas, la esperanza también se exhuma. Y como lo reiteró la autora, si realmente se quiere detener la violencia y las desapariciones, no hay otra ruta más que seguir el dinero y desmontar las estructuras que lo protegen.

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Desde el espacio académico del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), donde coordina trabajos vinculados al Laboratorio de las Justicias y las Violencias, Hernández Castillo explicó que su libro es una etnografía feminista “en el país de las fosas”, pero también una denuncia documentada de lo que denomina el “dispositivo desaparecedor”.

¿Son las desapariciones únicamente obra del crimen organizado?

La autora sostiene que no son las desapariciones únicamente obra del crimen organizado, asegura que existe una estructura que posibilita estas tragedias, con participación directa e indirecta de agentes del Estado, ya sea por acción, omisión o complicidad silenciosa.

Policías municipales, agentes migratorios, actores de servicios forenses y hasta el uso de fosas estatales han sido documentados en su investigación.

Durante tres años trabajó con las Rastreadoras del Fuerte, acompañándolas no solo en la búsqueda en campo, sino también en la construcción de su propio libro, Nadie Detiene el Amor.

También colaboró con el colectivo Regresando a Casa Morelos y con familiares de migrantes desaparecidos en México y Honduras.

La primera edición consta de 300 ejemplares, distribuidos entre los colectivos participantes, y fue publicada por una editorial independiente feminista.

Además, el texto está disponible en acceso abierto bajo licencia Creative Commons, para que cualquier persona pueda descargarlo gratuitamente.

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