Mazatlán, Sinaloa. – Más de 300 niñas y niños del Centro de Rehabilitación y Rehabilitación Integral (CRRI) celebraron el Día de la Niñez este viernes 24 de abril en el Estadio Teodoro Mariscal de Mazatlán, Sinaloa, donde autoridades como Osmar Macías, director del CRRI; Celia Jáuregui, subsecretaria de Sectur; la diputada Karla Ulloa e Ismael Barros, coordinador de proyectos de Venados, encabezaron una jornada inclusiva con actividades recreativas, sorpresas y convivencia.
Desde temprano, el recinto deportivo se transformó en un espacio de fiesta y emoción. Mascotas, dinámicas y juegos dieron la bienvenida a los pequeños, quienes vivieron una experiencia distinta en uno de los lugares más representativos del puerto.
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¿Qué hizo especial esta celebración del Día de la Niñez?
El evento destacó por su enfoque inclusivo al reunir a niñas y niños que reciben atención en el CRRI en un ambiente diseñado para su disfrute pleno.
La presencia de “Venny”, la mascota del equipo, marcó uno de los momentos más esperados.
- Celebración por el Día del Niño en el Estadio Teodoro Mariscal de Mazatlán
- Celebración por el Día del Niño en el Estadio Teodoro Mariscal de Mazatlán
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¿Quiénes hicieron posible este evento?
La jornada fue resultado de la colaboración entre el CRRI, autoridades estatales y el equipo Venados de Mazatlán, quienes sumaron esfuerzos para crear un espacio digno, alegre y accesible para todos los asistentes.
Durante el evento, los organizadores subrayaron la importancia de generar actividades que fomenten la integración social y fortalezcan valores como la empatía y la solidaridad.
¿Por qué es importante realizar este tipo de actividades?
Más allá del entretenimiento, estas acciones promueven la inclusión y visibilizan la necesidad de espacios adaptados donde todos los niños puedan convivir sin barreras, reforzando el tejido social.
El CRRI Mazatlán logró así convertir un estadio acostumbrado a la competencia deportiva en un escenario de felicidad colectiva, donde las risas y la emoción fueron protagonistas.
La celebración concluyó entre aplausos y sonrisas, dejando una huella imborrable en cada uno de los asistentes y reafirmando el compromiso social de Mazatlán con su niñez.


