Se plantean acciones para auxiliar a quienes se quedaron sin empleo tras incendio de plaza Fiesta Las Palmas: Alcalde de Ahome

Los Mochis, Sinaloa. – Mientras el humo cubría los pasillos de Plaza Fiesta Las Palmas y el miedo paralizaba a cientos de personas, una joven de 18 años, estudiante de preparatoria, decidió hacer algo que hoy muchos consideran un acto heroico: correr para alertar a clientes y trabajadores del incendio que comenzaba a propagarse.

Ana María Gómez Castro, estudiante de Conalep Los Mochis 2 y trabajadora de una pequeña isla de dulces americanos ubicada cerca del área donde inició la emergencia. Su reacción permitió que decenas de personas alcanzaran a salir antes de que el fuego consumiera parte del inmueble.

¿Qué pasó por la mente de una joven introvertida en medio del caos?

Su madre, Patricia Castro, todavía intenta encontrar respuestas.

Alcancé a correr, dice, pero dice que cuando tronó ella se asustó y como que el mismo zumbido la tumbó pues, y corrió a donde iba. Y lo único que yo le digo, hija, te imaginas que no hubieras alcanzado a salir, le digo. Que Dios guarde, te hubiera pasado algo, le digo. Y pues ya empecé a ver todos los vídeos que empezaron a compartir en Facebook. Es bien vergonzosa mi hija, la verdad; de hecho, es muy tímida. Yo no sé cómo le dio eso de correr y avisar, no entiendo yo el porqué, cómo lo hizo, porque yo la conozco. La verdad, yo no sé cómo estuvo que haya hecho eso. Yo miro el video y lo vuelvo a ver y digo: “¿Cómo se le ocurrió?”. Nunca me imaginé que ella fuera a hacer eso. Y pues sí, me siento orgullosa de lo que hizo”, relató conmovida.

¿Cómo una adolescente descrita por su propia familia como tímida encontró el valor para gritar y pedirle a otros que escaparan?

La señora Patricia recordó que se enteró del incendio a través de familiares e inmediatamente intentó comunicarse con su hija. Los segundos de incertidumbre se volvieron eternos cuando Ana María no respondió la primera llamada.

La desesperación comenzó a apoderarse de ella mientras las imágenes del incendio empezaban a difundirse en redes sociales. Fue hasta después cuando la joven logró contestar y decirle que estaba fuera del lugar.

La estudiante le explicó que escuchó una explosión y que el mismo estruendo la desorientó por unos segundos, pero aun así reaccionó y comenzó a correr para avisarles a quienes estaban cerca del área comercial.

Ana María Gómez Castro

La isla donde trabajaba quedó completamente afectada. Su mochila, útiles escolares y pertenencias terminaron dañadas por el fuego y el humo. Sin embargo, para la familia eso pasó a segundo término.

Sí, en una isla; de hecho, se puso bien feo ahí donde ella estaba y se quemó todo. De hecho, hasta su mochila se le echó a perder y todo eso. ¿Dejó ahí todo? Sí, ¿qué vendía? Dulces, chucherías, dulces americanos; está casi afuerita de la Coppel. ¿Prácticamente estaba enfrente de donde ocurrió el hecho? Sí, la verdad, sí. Yo no sé cómo Dios fue muy grande con ella, la verdad, porque yo le digo, pues me pongo yo a pensar, yo miro el video y lo vuelvo a ver y digo yo que le hubiera pasado algo a mí hija. No, yo me hago loca”.

 

Ana María Gómez Castro y su mamá

¿Qué vale más en un momento así: rescatar objetos o salvar personas?

Patricia Castro, asegura que lo único importante era saber que su hija seguía con vida.

La historia de Ana María rápidamente comenzó a difundirse en Los Mochis y otras partes del país. Personas de Sonora, Yucatán y diferentes estados se han comunicado con la familia para preguntar por su estado de salud y reconocer su valentía.

Incluso, algunos ciudadanos le han enviado regalos y mensajes de agradecimiento, aunque la joven continúa evitando la atención pública debido a su personalidad reservada.

Hemos tenido muchos comentarios, sobre todo, todo lo que pasó. Mucha gente preguntándome que si salió o no salió. De hecho, un señor me dijo es que yo la miré, dice, pero ya no la miré salir, me dijo. Yo no sé, me dice si ella salió o quedó adentro. Le dije no se preocupe, le dije mi hija está muy bien, gracias a Dios. Ella alcanzó a salir. Muchísimas gracias. Pues mi hija está bien, bendito Dios. Y de muchas partes desde Yucatán, Sonora, mucha gente me ha preguntado y gente de aquí de Mochis que le pues ya ha tenido tres detalles de la gente por el labor que ella hizo. Dice porque ella salvó mucha gente, por ella no hubo más muertos, le dijo.”, expresó.

 

Ana María Gómez Castro y mamá

Su mamá asegura que Ana María todavía no dimensiona el impacto de sus acciones y que recordar aquellos minutos le sigue causando nerviosismo, por eso se ha negado hablar ella directamente lo ocurrido.

Detrás del acto heroico de Ana María también existe una historia de esfuerzo familiar. Madre soltera y trabajadora de dos empleos, asegura que siempre ha tratado de inculcar valores a sus hijos pese a las dificultades.

Hoy, en medio del dolor colectivo que dejó el incendio de Plaza Fiesta Las Palmas, la historia de Ana María emerge como un símbolo de solidaridad y valentía silenciosa; la de una joven que, aun dominada por el miedo, decidió no pensar solo en ella.

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